CAMBIAR
¡Dime! Si has de
morir…
¿Por qué tanto odio? /Llévate a la tumba castañuelas.
Una guitarra, tu pequeña flauta. /El odio hay que
verterlo -entero-,
en desagües y, que no encuentren almas.
Mirar al Mar sublima los espíritus./ Igual
ocurre si a Árboles abrazas.
Y…, cuando tu mirada se haya tornado transparente,/
porque si miras, sin buscar encuentras,
te paras un instante, y, sin perderla, / la fijas; la
posees…
¡Será tuya esa mirada!
Para llevártela a tu casa. Hogar. /Para
compartir y reenviar a quienes quieras.
Quieres o te quieran; y, su mirada devuelta a ti, / la
suya, tuya;
hará el cambio, de la ilusión soñada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario