sábado, 13 de agosto de 2016

¡AY..., SI ME INSPIRARA!



¡Ay..., si me inspirara!
    Si me inspirara el amor, quizá soñaría contigo…
Tu destino y mi destino, serían una sola voz.
Si me inspirara el amor, estaría caminando,
descansando, conversando. Junto a ti: mi corazón.

Juntos, tu corazón con el mío, forman una flor hermosa,
parece que ha de ser roja, es el color del AMOR.
Amor que lo llena todo. Amor que todo lo anima
y sin él no te imaginas, ni alegría, ni pasión.

Si me inspirara el amor, me miraría en tus ojos,
que como el cielo de hermosos: claros, transparentes, nítidos
se posarían en mí… Y las miradas fundidas, acercarían a la vida
una palabra nacida que podría ser: FELIZ.

Los llantos y los temores, nuestro sol disiparían,
y tan solo la alegría visitaría este lar.
Risas tuyas. Risas mías. Contento…: Tu alma con mi alma,
y, tu cuerpo con mi cuerpo, cuántas cosas hallarían,
y por ti descubrirías, y por mí descubriría.
¡Ay si me inspirara el amor!
¡Ay..., si me inspirara!
Mª Jesús Ortega Torres
Santurde de Rioja 13/08/2016




viernes, 15 de julio de 2016

SOBRE TIEMPOS,SOLEDADES Y SENTIMIENTOS



SOBRE TIEMPOS, SOLEDADES Y SENTIMIENTOS
 (Hojas de ensayo)


 ELLEN BURSTYN
(1932)
“¡Qué agradable sorpresa es descubrir que,
al fin y al cabo, estar solo no es necesariamente
sentirse solo!”

        A veces se tiene la sensación de llegar tarde a todo: a  las personas, a los sitios, a las cosas. Es una sensación desoladora que no nos gusta que nos acompañe y no quieres que lo haga, pero te acompaña y no puedes evitar esa sensación que no es la misma que la de su antagonista: llegar antes a todo, el hecho en sí o la circunstancia y esperar a que llegue el otro, o se realice lo programado con anterioridad, cuando así lo hacemos. Sí, es muy distinto llegar antes o llegar tarde. Llegar tarde es como llegar a la nada. Es encontrarte el lugar vacío porque no te han esperado: El periódico con noticias que sucedieron y no tienen vuelta atrás. El vaso hecho “añicos”, que ya no valdrá para llenarlo de agua y saciar nuestra sed…
        Si es pasado, si has llegado tarde, el hecho, la persona o cosa, ya nos ha asombrado, ya te ha querido, ya te ha odiado. También existen los estados intermedios o de camino a los definitivos… En tiempo pasado, cuando se ha llegado tarde, los hechos ya se han realizado, o no lo han hecho por la no presencia y sencillamente, si se trata de personas, no nos esperan y se marchan.
        Si están por realizar, si has llegado antes, no porque tú lo intuyas, no porque tú lo digas serán hechos realizados y firmes… No digas que es un hecho real y firme… No. No lo es. Toca esperar. Hay que esperar su tiempo, aunque a veces, si no sucede nada, tan solo se sugiera o se induzca.
        A nadie le suele gustar que le “adivinen” y se anticipen a pensamientos, a sentimientos…, los tenemos que proteger en el antes, en el ahora y en el después. Al sentimiento de la soledad no le valen disfraces si la sientes… Si la quieres, si  la buscas, es que crees estar “pasando de todo”. Un modo, quizá, de ser “libre” y quedarse consigo mismo. Desechas otras cosas, acciones, vivencias. A otras personas o gentes.
        Si sientes la soledad, esta te oprime, te acongoja, nada te consuela…, te sabes traicionada. No crees merecerla.
        Si la quieres, si la buscas…, te sientes liberada, te sientes satisfecha: Todo por la borda, pero te quedas sola: contigo misma.
        Ese yo, te contempla:
¿Qué importa el nombre? ¡Ni siquiera el tuyo!
Tú habitas más profundo, donde no habita nadie.
Te habita y habitas  tu “Yo” sosegado…
Donde no existe el miedo. Donde no existen sombras,
donde no existe el tedio.
Donde siempre amanece. Donde se oye el silencio.
Donde nadie te quiere, donde nadie te odia…
Solo tú, solo tú en la noche callada y al alba con la aurora.
En tardes reposadas: vaivén de mecedora.
Con tu libro en la mano, al que besas y adoras,
cual si fuera el amado que te toma y te deja,
que te deja y te toma.
¡Galipote marino, que impregnó un día tu alma,
y, huyendo de un destino,
sola, estás en tu hábitat!

¿Llegué tarde? ¿Me he adelantado un poco?
        Cosas, en el tintero, quedan para otros días…, y se va pasando el tiempo
…Y, vemos que amanece: ¿Tristeza? ¿Desaliento?
Hoy no vendrá la noche,
y yo, no desespero.

        La soledad es un sentimiento a explorar. También lo son los afectos y con este nombre se pueden englobar amistades, amores, recuerdos de cosas y hechos. También pasiones y aunque, estas últimas sean, por lo general, poco duraderas, las hemos querido o las queremos, si tenemos alguna pasión actualmente.
        En general, damos el nombre de afecto a esa sensación que nos acerca a una persona, por una amistad que ha durado y que venciendo al tiempo, ha enraizado en nosotros de modo voluntario y sin ninguna imposición. El afecto está muy lejos de la indiferencia, pues nuestros corazones se alegran  o entristecen según vamos apreciando si le van bien, a esa persona, sus ilusiones, su familia, su trabajo…, o si sucede lo contrario. El afecto está íntimamente unido a nuestra memoria individual. Guardamos “como oro en paño”, todo  lo que queremos. Si podemos tratamos de abstraer todo lo querido, bien sea lo material o nuestros recuerdos imborrables que se nos han grabado y que nuestra inteligencia emocional y selectiva, va a clasificar y tratando de desechar lo no conveniente, va a dar paso a lo bueno. Así, todo lo que nos ha marcado favorablemente, lo vamos a considerar grato, de digno recuerdo para nosotros. No se desecha el resto, porque pasa a formar parte de nuestra experiencia que se transmitirá  posteriormente a quienes queramos y nos pregunten o lo escribiremos para que no muera o se transforme como el aire inspirado.
        Sin embargo, cuando se llega a la edad crítica de la senectud o se está a punto de atravesar el umbral, se puede comprobar que no siempre algunos afectos nos son necesarios y que no siempre la soledad es tal. Hay ocasiones en las que familiares y amistades se apresuran a ofrecerse para compañía y ofrecernos   para nuestros ocios, las mejores propuestas, y así liberarse de alguna “supuesta culpa”. Quieren demostrarnos que, de algún modo, se nos hace caso. Se sabe por estudios realizados al respecto, que se producen muchas depresiones por esas imposiciones que generan muchos agobios, y al no poder seleccionar, para lo que quieras, tu tiempo libre, hasta que te das cuenta o reaccionas,  te sientes mal.
        Tanto si se es joven, como si se es algo mayor, es importante que nadie pueda disponer de tu tiempo. Si lo quieren hacer, hay que saber poner “sobre el mantel” el propio criterio y decir claramente qué es lo que queremos. Debemos elegir, quienes parece que “ya” no hacemos nada, qué es lo que nos apetece hacer. No se nos puede imponer lo que familiares y amigos quieran, aunque sean para nosotros, muy queridos, allegados y cercanos. El criterio de cada cual, debe prevalecer, y así elegir alguna actividad que no se pudo realizar en nuestro tiempo de actividad laboral, o seguir con la misma actividad aunque con otra orientación,  pero desde luego, considerando que nuestro tiempo es nuestro, del mismo modo que el tiempo de nuestros allegados es solo de ellos.

EDWARD YOUNG
(1683-1765)
“Cada noche morimos y cada mañana
volvemos a nacer: cada día es una vida” 

Citas del “Diccionario de citas” de LUIS SEÑOR
Ilustración: "Relojes blandos" de SALVADOR DALÍ
ALICANTE 13/07/16
Mª Jesús Ortega Torres



martes, 31 de mayo de 2016

PASEO POR TORREVIEJA



PASEO POR TORREVIEJA
Las calles laaargaaaasssss, muy largas. Anchas. /Con luz primaveral. / En ellas están los puntos cardinales, / según donde te encuentres; / según en dónde estás. / Notamos el Norte y el Sur. También el Oeste y el Este. / Las aceras enfrentadas. /

No te veo. ¿Estás ahí…? Dime a mí, dónde te metes. /

Me parece que la lluvia / va a estropear mi peinado. /
No  la noto, mas la intuyo…/ y es que el sol, ¡se está nublando! /
¡Hace hoy mucho calor! /Aún no es tiempo de habaneras. / En Julio, escucharemos esos sones tropicales, / que de Cuba nos llegaron, y todavía, aquí, nos llegan. /
De  las gentes ¿Qué me dices? /Yo solo sé quién soy yo… / TORREVEJENSE, salinera. / Son los TORREVEJENSES paisanos, /
 ¿se han ido fuera? ¿están pasando su sal de uno a otro confín…? /
 Aquí llegan extranjeros… /Hay Belgas. Hay Extremeños, Andaluces, Suecos, Vascos… / Y, es que tenemos un  sol, /una sal, un mar tan claro… / para repartir a cachos, para repartir entero. /Y los de aquí, dónde estáááánnnn, /repitoooo; ¡yo no los veo! / En sus casas, muy fresquitos, / y a falta del bamboleo que  las cortinas llevaban, / el aire acondicionado, les trae el mismo aire…, más quedo. /
¿Qué hacen los TORREVEJENSES en sus casas tranquilitos?/
Hacen barquitos de sal. / Trabajan en las salinas… Los hubo / _y siguen habiendo…,_ que estudiaron medicina. /
Fiestas locales celebran, / también se suman a otros, / que, celebrando las propias, / nos alegran a su modo. /
Con los bailes, con los cantos, / aceptamos quienes somos. /
¡OYEEEE, SOY DE TORREVIEJAAAA! /
Me gusta que haya trabajo, / y que acojamos a todos. / Me gusta que haya en el pueblo, / gente alegre y muy contenta, / pues se lo merecen ellos. / Nos lo merecemos todos.

TORREVIEJA 23/05/16>>>>>> Mª Jesús Ortega Torres


sábado, 30 de abril de 2016

ODA A DON QUIJOTE


 ODA A DON QUIJOTE

¡Don Quijote, don Quijote!
¡Caballero…! que con tu lanza,
caminas y en tu camino
con ella “entuertos” soslayas.

Haberlos, los hubo siempre,
pero un valiente de raza,
no ceja hasta “desfacerlos”
y nunca encuentra la calma
pues sabe las soluciones
de los que hubo. Le aguardaron
y le aguardan.

¡Don Quijote, don Quijote!
Sancho y  tu corcel te siguen,
te asisten y te acompañan.
Tú de manjares te olvidas,
tú no necesitas nada.

ALICANTE 20/04/2016

Mª Jesús Ortega Torres

sábado, 23 de abril de 2016

MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA- WILLIAM SHAKESPEARE


MIGUEL DE CERVANTES

WILLIAM SHAKESPEARE

        En cualquiera de las páginas de todas  las obras de Cervantes o de Shakespeare, abiertas al azar y por poco observadores que seamos, comprobamos que brotan enseñanzas de modo espontáneo y que aunque no nos supiéramos el contexto, todo tiene sentido por sí solo.
        Hoy conmemoramos, el “Día Universal del libro” porque hoy que es 23 de Abril se eligió como tal, para ensalzar su gloria y sus enseñanzas. En este día de 2016, se cumplen cuatrocientos años de la muerte de ambos autores, de los dos genios, de los dos filósofos, de los dos escritores que, en nuestro mundo, se han  hecho universales porque nos han transmitido sus conocimientos de un modo audaz, inteligente, exacto…, de este variopinto mundo, sabiéndolo todo de todo. Todo, además, de todos nosotros, porque después de tantos cientos de años de diferencia, seguimos siendo los mismos que ellos describieron en sus libros.
        El español Miguel de Cervantes, no solo escribió “El Quijote”. Conocemos  su  legado y es muy extenso, además, siempre muy inspirado, pero este es su libro—nuestro libro—, más universal y que en un castellano rico y llano a  la vez, nos cuenta la historia de cada uno de nosotros, ya que sus dos personajes principales el “ingenioso hidalgo” Don Quijote y Sancho Panza, representan la locura y la cordura, que forjan la personalidad del ser, en todo tiempo y lugar. Cervantes es sarcástico, irónico, atemporal, profeta, didáctico y sobre todo un sabio modesto. Tiene muchas más cualidades y al igual que su coetáneo William Shakespeare, nos las transmite con pasión. Como el autor inglés, tiene enemigos y en su profesión,  rivalidades muy patentes entre los escritores y poetas de su tiempo… Él se sabe reír de sí mismo, lo demuestra continuamente y esta cualidad está muy explícita, cuando se auto-cataloga de “asno” (Rocinante), en estos versos contenidos en la primera parte de su “Don Quijote de  la Mancha”, en el que Babieca sería su rival eterno: Lope de Vega…

DIÁLOGO ENTRE BABIECA 
Y ROCINANTE

Soneto

B.¿Cómo estáis, Rocinante, tan delgado?
R.Porque nunca se come, y se trabaja.
B.Pues ¿qué es de la cebada y de la paja?
R.No me deja mi amo ni un bocado.
B.Andá, señor, que estáis muy mal criado,
pues vuestra lengua de asno al amo ultraja.
R.Asno se es de la cuna a la mortaja.
¿Queréislo ver? Miraldo enamorado.
B.¿Es necedad amar?
R.No es gran prudencia.
B.Metafísico estáis.
R.Es que no como.
B.Quejaos del escudero.
R. No es bastante.¿Cómo me he de quejar en mi dolencia,
si el amo y escudero o mayordomo
son tan rocines como Rocinante?

      A William Shakespeare, creo que se le podrían atribuir las mismas cualidades que a nuestro D. Miguel de Cervantes Saavedra. Su obra, rigurosa, sigue siendo leída y reconocida también en todo el orbe, y aunque la autoría de las mismas se cuestiona desde hace mucho tiempo y se piensa en otros literatos de  la época que están avalados por matemáticos y científicos como Georg Cantor (1845-1918) autor con Dede Kind y Frege, de la "Teoría de conjuntos".  Cantor afirmó y quiso demostrar, que sus obras fueron producto de  la sabiduría del estudioso Francis Bacon, que usó el pseudónimo "Shakespeare", para no ser reconocido. Casualmente, las letras del nombre de Shakespeare unidas al de Francis Bacon, suman la cifra de treinta y tres, número emblemático en la masonería. La verdad, es que Shakespeare, fuera como fuera, existió y pudo ser él mismo. Todo pueden ser conjeturas de quienes le vieron medrar desde su propio hogar, ya que su padre llego a ser alcalde del pueblo que le vio nacer en Inglaterra, Stratford-Upon-Avon en 1564, y siempre hubo envidiosos en las mismas profesiones…
        Sabemos, “a ciencia cierta”, que  la experiencia  es  una gran maestra, y el autor inglés, se acostumbró a observar y escuchar a los actores y a participar con ellos en representaciones, en la compañía de teatro que su padre dirigía. Sabemos también de sus gustos literarios y que frecuentó a los mismos autores que nuestro Cervantes. Los escritores clásicos para ellos, no tuvieron secretos y de Apuleyo, Homero, Virgilio…, bebieron, repitiendo lo que siempre se ha hecho en todas las artes: acomodarlas a su tiempo. 
        Cervantes en lo material, no pudo medrar—aquí siempre ha sido la envidia: crónica, con constantes brotes agudos—, él vivió y hasta murió, con muchas dificultades. Sí nos transmitió, sin embargo, su altura ética, y sus aforismos también dieron y siguen emitiendo una nota preliminar o final, a cualquier pensamiento que creamos de “cosecha propia”. Ambos, el alcalaíno Miguel, con cierto optimismo y el “Bardo de Avón” William, con su dramatismo, fueron quienes mejor hicieron que la literatura avanzara con nuevas formas y que el arte de la escritura, a partir de ellos, fuese considerado como tal y fuese, además, mejor valorado. Cervantes fue el precursor del “realismo mágico” con sus “Novelas ejemplares”. Shakespeare dio al teatro una innovación que perdura.
     Con unas sentencias de estas dos grandes personas, les rendimos nuestro modesto homenaje.

“Antes que nada ser verídico para contigo mismo y así,
tan cierto como la noche sigue al día, hallarás que
no puedes mentir a nadie”. (Hamlet)
WILLIAM SHAKESPEARE

“La libertad es uno de los más preciados dones
que a los hombres dieran los cielos”.
MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA

“Nuestra gloria no es humo que pueda llevarse el viento”.
SANCHO PANZA

“El sabio no se sienta para lamentarse,
sino que se pone alegremente a su tarea
de reparar el daño hecho”.
WILLIAM SHAKESPEARE

“Aún entre los demonios, hay unos peores
que otros, y entre muchos malos hombres,
suele haber alguno bueno”.
MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA

Bibliografía:
Aforismos y proverbios de “Proverbia” (Internet)
Deducciones personales por: Libros, Tertulias, Radio, Prensa y Televisión,
con algún conocimiento de la obra de los dos autores.
ALICANTE 23/04/2016
Mª Jesús Ortega Torres






sábado, 26 de marzo de 2016

EVOCACIÓN (Futura)

EVOCACIÓN
(Futura)

Cuando yo sea tierra o la tierra sea yo,
cuando no pueda mirar el arco iris o una alborada.
Cuando mi corazón no pueda latir cuando te sienta…
¡Estaré muerta, estaré muerta!

No temblará la voz en mi garganta,
no lloraré de pena al despedirte, no miraré el cielo de tus ojos,
no escucharé tu dejo enamorado, tu risa cantarina…
 Tu beso y mi verso morirán.

Y… aunque seamos, yo y tú. Aunque seamos tú y yo
dos almas que se buscan y se quieran
con fulgor de fuego, con ilusión, esperanza, amor,
 con pasión de enamorados, con goce eterno y etéreo.

Y aunque tú y yo, seamos melodía y acordes en concierto,
que una mera mirada retransmite, de ti a mí, de mi a ti
…, se quedarán suspendidas nuestras almas.
Se quedarán congeladas en este mundo adverso,
en este: nuestro tiempo.

Cuando yo sea tierra o la tierra sea yo,
y no puedas acariciarme, ni a ti pueda yo acariciar
ni en sueños…,
los arroyos seguirán cantando y nuestra canción,
en el aire, la transportarán los vientos.

Alicante 20/06/1992-----15/03/2016
        Mª Jesús Ortega Torres