domingo, 11 de septiembre de 2016

EL CERRO, LA NIEVE Y EL SOL












 EL CERRO, LA NIEVE Y EL SOL

El cerro del San Lorenzo, hoy se ha quedado sin Nieve.
Se la ha llevado el Sol, y muy escondida la tiene.
Miro y remiro: ¡Está gris! ¡Yo quiero la Nieve blanca!
Mas ese truhán llegó, con sus rayos la raptó.
Ella… ¡No sé si lloraba!
El Sol se quería llevar el Pico, pero la Cima, no quiso
y le dio tan solo el Frío.
La Nieve que se llevó el Sol para que no nos quemara,
aún no se derritió.
¡Esperamos aguaceros! 
Esa Nieve nos caerá, envuelta en las Nubes densas
que en el cielo anidarán.
 

SANTURDE DE RIOJA 4/09/2016
Mª Jesús Ortega Torres

martes, 16 de agosto de 2016

CATALINA Y PEDRO (¡Ay qué cosas pasan!)



CATALINA Y PEDRO
(¡Ay qué cosas!)
He encontrado a Catalina, llorando; desesperada,
pues su vecino “de abajo“, amor le juró en su casa.
Llegó por ver si había hecho, el pastel que  le gustaba:
Fina almendra, miel de roble y los huevos que aceptara.

Ella ¡Tremenda sorpresa!, se quedó casi  sin habla…
¡Tantos años de amistad!
¡Tantos años de confianza!
Declarándole su amor, la dejó casi pasmada…

Esperando una respuesta, Pedro  le tomó una mano.
Catalina se echó atrás. ¡Por Dios Pedro!
…Pero, ¿Y Carmen…? ¿Y tus hijos?  Pedro, ¡Por Dios!
 ¡Qué pasada…! Que te haga ella el  pastel…

¡Ay, Catalina querida!
El pastel que tú me des, no me lo hará ella en su vida,
Con que ponte a trabajar, que mientras que tú lo haces,
me despido de mi gente, y yo aquí me voy a mudar.


Catalina está contenta, pero teme de algún modo,
esa afrenta a su vecina, que si se le cruza el cable
se subirá de inmediato, y con la fuerza que tiene,
le va a romper la crisma.

Y llora, llora que llora. No necesita cebolla,
porque su vecina, Carmen, tiene fuerza matutina,
tiene fuerza vespertina, y si quiere, con un dedo:
¡Por la ventana la tira!
¡Ay,  que cosas pasan…!

SANTURDE DE RIOJA 15/08/2016
Mª Jesús Ortega Torres



lunes, 15 de agosto de 2016







EL DÍA DE PALOMA

¡Oh Paloma! “Palomita”, vuela…, vuela que es tu día.
Atraviesa los caminos, ríos, valles. Luego anida.
Eres blanca cual la nieve. Grácil. Toda una belleza.
Con tus alas extendidas, tocas el cielo: Tu hogar.

Llevando “Paz” en tu pico, la esparces: Consideramos....
Tu Paz la  apreciamos siempre, no se nos olvidará
y vemos todos tu afán, en que habite nuestra TIERRA,
esta tierra tan dispar, que unos pocos ambicionan
sin pensar en los demás.

Oh Paloma, “Palomita”, vuela, vuela que es tu día,
y tu nombre corta el aire, recordándonos que existes…
Recordándonos que estás.

SANTURDE DE RIOJA 15/08/2016 
Mª Jesús Ortega Torres
Fotografía de uno de los dibujos de "LA PALOMA" de Pablo Picasso,como símbolo de  la PAZ.



sábado, 13 de agosto de 2016

¡AY..., SI ME INSPIRARA!



¡Ay..., si me inspirara!
    Si me inspirara el amor, quizá soñaría contigo…
Tu destino y mi destino, serían una sola voz.
Si me inspirara el amor, estaría caminando,
descansando, conversando. Junto a ti: mi corazón.

Juntos, tu corazón con el mío, forman una flor hermosa,
parece que ha de ser roja, es el color del AMOR.
Amor que lo llena todo. Amor que todo lo anima
y sin él no te imaginas, ni alegría, ni pasión.

Si me inspirara el amor, me miraría en tus ojos,
que como el cielo de hermosos: claros, transparentes, nítidos
se posarían en mí… Y las miradas fundidas, acercarían a la vida
una palabra nacida que podría ser: FELIZ.

Los llantos y los temores, nuestro sol disiparían,
y tan solo la alegría visitaría este lar.
Risas tuyas. Risas mías. Contento…: Tu alma con mi alma,
y, tu cuerpo con mi cuerpo, cuántas cosas hallarían,
y por ti descubrirías, y por mí descubriría.
¡Ay si me inspirara el amor!
¡Ay..., si me inspirara!
Mª Jesús Ortega Torres
Santurde de Rioja 13/08/2016




viernes, 15 de julio de 2016

SOBRE TIEMPOS,SOLEDADES Y SENTIMIENTOS



SOBRE TIEMPOS, SOLEDADES Y SENTIMIENTOS
 (Hojas de ensayo)


 ELLEN BURSTYN
(1932)
“¡Qué agradable sorpresa es descubrir que,
al fin y al cabo, estar solo no es necesariamente
sentirse solo!”

        A veces se tiene la sensación de llegar tarde a todo: a  las personas, a los sitios, a las cosas. Es una sensación desoladora que no nos gusta que nos acompañe y no quieres que lo haga, pero te acompaña y no puedes evitar esa sensación que no es la misma que la de su antagonista: llegar antes a todo, el hecho en sí o la circunstancia y esperar a que llegue el otro, o se realice lo programado con anterioridad, cuando así lo hacemos. Sí, es muy distinto llegar antes o llegar tarde. Llegar tarde es como llegar a la nada. Es encontrarte el lugar vacío porque no te han esperado: El periódico con noticias que sucedieron y no tienen vuelta atrás. El vaso hecho “añicos”, que ya no valdrá para llenarlo de agua y saciar nuestra sed…
        Si es pasado, si has llegado tarde, el hecho, la persona o cosa, ya nos ha asombrado, ya te ha querido, ya te ha odiado. También existen los estados intermedios o de camino a los definitivos… En tiempo pasado, cuando se ha llegado tarde, los hechos ya se han realizado, o no lo han hecho por la no presencia y sencillamente, si se trata de personas, no nos esperan y se marchan.
        Si están por realizar, si has llegado antes, no porque tú lo intuyas, no porque tú lo digas serán hechos realizados y firmes… No digas que es un hecho real y firme… No. No lo es. Toca esperar. Hay que esperar su tiempo, aunque a veces, si no sucede nada, tan solo se sugiera o se induzca.
        A nadie le suele gustar que le “adivinen” y se anticipen a pensamientos, a sentimientos…, los tenemos que proteger en el antes, en el ahora y en el después. Al sentimiento de la soledad no le valen disfraces si la sientes… Si la quieres, si  la buscas, es que crees estar “pasando de todo”. Un modo, quizá, de ser “libre” y quedarse consigo mismo. Desechas otras cosas, acciones, vivencias. A otras personas o gentes.
        Si sientes la soledad, esta te oprime, te acongoja, nada te consuela…, te sabes traicionada. No crees merecerla.
        Si la quieres, si la buscas…, te sientes liberada, te sientes satisfecha: Todo por la borda, pero te quedas sola: contigo misma.
        Ese yo, te contempla:
¿Qué importa el nombre? ¡Ni siquiera el tuyo!
Tú habitas más profundo, donde no habita nadie.
Te habita y habitas  tu “Yo” sosegado…
Donde no existe el miedo. Donde no existen sombras,
donde no existe el tedio.
Donde siempre amanece. Donde se oye el silencio.
Donde nadie te quiere, donde nadie te odia…
Solo tú, solo tú en la noche callada y al alba con la aurora.
En tardes reposadas: vaivén de mecedora.
Con tu libro en la mano, al que besas y adoras,
cual si fuera el amado que te toma y te deja,
que te deja y te toma.
¡Galipote marino, que impregnó un día tu alma,
y, huyendo de un destino,
sola, estás en tu hábitat!

¿Llegué tarde? ¿Me he adelantado un poco?
        Cosas, en el tintero, quedan para otros días…, y se va pasando el tiempo
…Y, vemos que amanece: ¿Tristeza? ¿Desaliento?
Hoy no vendrá la noche,
y yo, no desespero.

        La soledad es un sentimiento a explorar. También lo son los afectos y con este nombre se pueden englobar amistades, amores, recuerdos de cosas y hechos. También pasiones y aunque, estas últimas sean, por lo general, poco duraderas, las hemos querido o las queremos, si tenemos alguna pasión actualmente.
        En general, damos el nombre de afecto a esa sensación que nos acerca a una persona, por una amistad que ha durado y que venciendo al tiempo, ha enraizado en nosotros de modo voluntario y sin ninguna imposición. El afecto está muy lejos de la indiferencia, pues nuestros corazones se alegran  o entristecen según vamos apreciando si le van bien, a esa persona, sus ilusiones, su familia, su trabajo…, o si sucede lo contrario. El afecto está íntimamente unido a nuestra memoria individual. Guardamos “como oro en paño”, todo  lo que queremos. Si podemos tratamos de abstraer todo lo querido, bien sea lo material o nuestros recuerdos imborrables que se nos han grabado y que nuestra inteligencia emocional y selectiva, va a clasificar y tratando de desechar lo no conveniente, va a dar paso a lo bueno. Así, todo lo que nos ha marcado favorablemente, lo vamos a considerar grato, de digno recuerdo para nosotros. No se desecha el resto, porque pasa a formar parte de nuestra experiencia que se transmitirá  posteriormente a quienes queramos y nos pregunten o lo escribiremos para que no muera o se transforme como el aire inspirado.
        Sin embargo, cuando se llega a la edad crítica de la senectud o se está a punto de atravesar el umbral, se puede comprobar que no siempre algunos afectos nos son necesarios y que no siempre la soledad es tal. Hay ocasiones en las que familiares y amistades se apresuran a ofrecerse para compañía y ofrecernos   para nuestros ocios, las mejores propuestas, y así liberarse de alguna “supuesta culpa”. Quieren demostrarnos que, de algún modo, se nos hace caso. Se sabe por estudios realizados al respecto, que se producen muchas depresiones por esas imposiciones que generan muchos agobios, y al no poder seleccionar, para lo que quieras, tu tiempo libre, hasta que te das cuenta o reaccionas,  te sientes mal.
        Tanto si se es joven, como si se es algo mayor, es importante que nadie pueda disponer de tu tiempo. Si lo quieren hacer, hay que saber poner “sobre el mantel” el propio criterio y decir claramente qué es lo que queremos. Debemos elegir, quienes parece que “ya” no hacemos nada, qué es lo que nos apetece hacer. No se nos puede imponer lo que familiares y amigos quieran, aunque sean para nosotros, muy queridos, allegados y cercanos. El criterio de cada cual, debe prevalecer, y así elegir alguna actividad que no se pudo realizar en nuestro tiempo de actividad laboral, o seguir con la misma actividad aunque con otra orientación,  pero desde luego, considerando que nuestro tiempo es nuestro, del mismo modo que el tiempo de nuestros allegados es solo de ellos.

EDWARD YOUNG
(1683-1765)
“Cada noche morimos y cada mañana
volvemos a nacer: cada día es una vida” 

Citas del “Diccionario de citas” de LUIS SEÑOR
Ilustración: "Relojes blandos" de SALVADOR DALÍ
ALICANTE 13/07/16
Mª Jesús Ortega Torres



martes, 31 de mayo de 2016

PASEO POR TORREVIEJA



PASEO POR TORREVIEJA
Las calles laaargaaaasssss, muy largas. Anchas. /Con luz primaveral. / En ellas están los puntos cardinales, / según donde te encuentres; / según en dónde estás. / Notamos el Norte y el Sur. También el Oeste y el Este. / Las aceras enfrentadas. /

No te veo. ¿Estás ahí…? Dime a mí, dónde te metes. /

Me parece que la lluvia / va a estropear mi peinado. /
No  la noto, mas la intuyo…/ y es que el sol, ¡se está nublando! /
¡Hace hoy mucho calor! /Aún no es tiempo de habaneras. / En Julio, escucharemos esos sones tropicales, / que de Cuba nos llegaron, y todavía, aquí, nos llegan. /
De  las gentes ¿Qué me dices? /Yo solo sé quién soy yo… / TORREVEJENSE, salinera. / Son los TORREVEJENSES paisanos, /
 ¿se han ido fuera? ¿están pasando su sal de uno a otro confín…? /
 Aquí llegan extranjeros… /Hay Belgas. Hay Extremeños, Andaluces, Suecos, Vascos… / Y, es que tenemos un  sol, /una sal, un mar tan claro… / para repartir a cachos, para repartir entero. /Y los de aquí, dónde estáááánnnn, /repitoooo; ¡yo no los veo! / En sus casas, muy fresquitos, / y a falta del bamboleo que  las cortinas llevaban, / el aire acondicionado, les trae el mismo aire…, más quedo. /
¿Qué hacen los TORREVEJENSES en sus casas tranquilitos?/
Hacen barquitos de sal. / Trabajan en las salinas… Los hubo / _y siguen habiendo…,_ que estudiaron medicina. /
Fiestas locales celebran, / también se suman a otros, / que, celebrando las propias, / nos alegran a su modo. /
Con los bailes, con los cantos, / aceptamos quienes somos. /
¡OYEEEE, SOY DE TORREVIEJAAAA! /
Me gusta que haya trabajo, / y que acojamos a todos. / Me gusta que haya en el pueblo, / gente alegre y muy contenta, / pues se lo merecen ellos. / Nos lo merecemos todos.

TORREVIEJA 23/05/16>>>>>> Mª Jesús Ortega Torres