domingo, 19 de febrero de 2023

INAUDITO

 







INAUDITO

 

 Al principio, toda Naturaleza

 fue salvaje. O más bien armónica.

        Ignacio Escolar

 

Me despertó el canto coral, sorprendente, de los peces de mi pecera. Les escuché embelesada y atónita a la vez… Un grupo de ellos parecía decirme cantando.

“Calla, calla”

Al otro grupo y, al unísono, le escuchaba:

“Ven, ven”.

            Lo de calla, calla y, con mi fama de cotorrita solitaria y desesperada por comunicar, alguna ocurrencia o evento personal a mis próximos y habituales interlocutores, no me sorprendió, aún sabiendo la gran verdad que alberga nuestro silencio, porque, él, el silencio, habla por sí solo. Él habla y dice…

                Sin hablar

                Sin señalar

                Sin mostrar sus ideas

-Que, con tanto que escucha, seguro, serán muchas-.

Ideas en potencia que se están cociendo, haciendo al cocerse y prepararse… Por ser nuevas, son tímidas, temerosas quizá y, no se atreven a surgir e invadir  un universo qué, ¿no le incumbe? O, ¿no quiere que le incumban por ser renovadoras? ¡Posiblemente buenas!

Me pregunto: ¿Queda algo que no sepamos o que no sepa el universo?

El mundo, y su gente -todos-, juzgan o juzgamos, por lo que ve o vemos, de nosotros mismos, en los demás. También juzgamos los hechos que invaden nuestro entorno e intimidad, por lo que creemos cierto. Pasa que las certezas y los errores son diferentes en cada PERSONA.

            El grupo de pececillos cantores, que pronunciaba “Ven, ven…”, me ha retro llevado a nuestras primeras células y su bipartición, hasta llegar a donde somos/ estamos. Llegar desde una sencilla esponja hasta aquí -890 millones de años-, ha sido muy duro. Se ha llamado y se sigue llamando evolución y los pececitos me cantaban, “ven, ven…” y ellos nadan desde hace la friolera de 480 millones de años.

¿Mis pececillos de colores me adoran porque les alimento, cambio su agua, periódicamente, y no tienen problemas de depredación?

¿Me quieren en un lindo camino sin depredadores?

Estar como ellos, en una urna abastecida de agua y alimentos, sin los problemas acuciantes de nuestro globo terráqueo y sin satisfacer ninguna otra necesidad, ¿es lo que me sugiere ese “ven, ven”? Los doscientos mil  años – o, casi trescientos mil-, desde que estamos los seres HUMANOS, aquí, quedarían en el olvido o tendría que haber otra revolución importante, para que el ser humano se reconvirtiese de nuevo en SER HUMANO. Esta faceta, en alas, de ambiciones, vanidades, anhelo de poder, desestimación de todo lo que no sea referido a él mismo, no tiene, para, según quién, ninguna importancia y no darse cuenta que está habiendo una autodestrucción global, por unos excesos y unas impunidades repetidas y, con involucración de personas de paz ante hechos constantes, como las continuas guerras, que perjudican a todos, en general, estemos como protagonistas forzosos, en ellas, o no, nos causa el temor de catástrofe continuada y destructiva. Las imágenes de una guerra servida en el acto y, en nuestras particulares pantallas de T.V.E., y, mientras tratamos de hacer, con normalidad, nuestra vida cotidiana, dejan en nuestro ánimo la sensación de involución, y, esta involución existe porque se repite en todos los tiempos la destrucción del ser por el ser, con apenas intervalos de descanso y enmienda.

“Al principio, toda Naturaleza fue salvaje. O, más bien armónica”

En esta frase de IGNACIO ESCOLAR (BURGOS 20/12/1975), es, creo yo, muy importante la afirmación: “Al principio”. También “salvaje” y “armónica”, como si fuese la primera, consecuencia de la segunda en su apreciación de la naturaleza. Imaginar a la NATURALEZA armónica, me fascina…

¿Tanto hemos cambiado para haberla cambiado tanto?

En “Diarios de un escritor”, pensados y escritos,  entre, 1873 / 1881, FIÓDOR DOSTOIEVSKI (MOSCÚ 11/11/1821 – SAN PETESBURGO 9/2/1881), nos habla de “El Quijote”. Fue tal, el impacto de esta lectura, para él, que creyó que estos libros llegan a la humanidad, cada varios cientos de años… Asegura que sus textos representan la suprema y máxima expresión del pensamiento humano. La más amarga ironía que pueda formular el hombre y si se acabase el mundo y alguien preguntase a los hombres, sobre lo que habían sacado en limpio de la vida y qué conclusión definitiva se ha deducido de ella, podrían los hombres mostrar “El Quijote” y decir luego: “Esta es mi conclusión sobre la vida. ¿Podríais condenarme por ella?”

No está todo dicho. Trabajar por una armonía primitiva que pueda continuar; leer y pensar mucho para poder lograrlo, nos debería de seducir.

TORREVIEJA 19/2/2023

María Jesús Ortega Torres

Referencias de citas:

“El porqué de DOÑANA” Ignacio Escolar -“el Diario.es”  Diciembre 2022-.

Pensamiento de F. Dostoievski tomado de Internet.

Fotografía de mi propiedad y colección particular

 

 

 

 

 

 

lunes, 30 de enero de 2023

"BISTURÍ IMAGINARIO"

 


“BISTURÍ IMAGINARIO”

Voy paseando por la “Explanada”, entre palmeras, respirando la brisa del mar. En mi caminar, con la tranquilidad de poder pensar en calma, espero sacar las conclusiones de lo que pienso y hacerme la ilusión, de que voy a componer el puzzle desordenado de mis ideas.

En mis divagaciones, espero que, no vagas, pienso que en todo hay verdad, que en todo hay falsedad, que en todo hay alegría, que en todo hay dolor. Creo que ésto no son partes de silogismos, aunque serían falsos si lo fueran. Lo que es verdad, es que a algo positivo y bueno con que podamos contar, siempre se opone algo negativo que nos lo estropea. Son solo deducciones. Son partes de un todo que  llevamos los seres intrínsecos, y que lo conforman. Que no tocamos ni vemos, pero que sentimos. Esas partes y ese todo están ahí.

Con un bisturí imaginario pienso que podría cortar, como si de distintos fragmentos de nuestro cuerpo se tratara, las porciones negativas de mi ser, y que además,  no me hacen ningún favor porque no me procuran felicidad…, pero yo misma vería como quedaba mutilada; quizá más de lo que desearía. No sería yo, y tampoco gozaría al perder mi apariencia. Entonces, ¿qué me dará la seguridad de no tener que cortar las partes de mí, que no me gustan y aniquilarlas sin que me causen problemas?

La solución me viene dada,  por una lógica natural,  buscando la palabra y transformándola en el sentimiento que  requiera el problema que se está presentando..., en este caso: un sentimiento de conformidad que lo acompaño con  la defensa y apoyo de mí,  y que también servirá para transformar al ámbito que conforma mi entorno en mi existencia; así habré puesto las semillas necesarias para recoger esos frutos que  hagan que no me revele contra mí misma,  para lo que, solo yo, tendré la solución.

Existen las palabras. Solo hace falta transformarlas en sentimientos que nos cambien lo negativo en positivo y que nos ayuden a seguir y a que sigan otros…, hay que aprender a hacerlo.

 Alicante 09/06/10

                                 María Jesús Ortega Torres

(Este breve relato ha salido en la recopilación "Los versos y relatos de 2012", actualizada, del   "GRUPO ARTÍSTICO LITERARIO NUMEN").

lunes, 23 de enero de 2023

REENCUENTRO

 

 

 



REENCUENTRO

El Mar está contento, porque le he ido a ver.

Me mira y me está invitando a mirarle otra vez;

le veo, veo, veo.

Le miro, miro y miro.

¡BASTA YA VANIDOSO!

Yo te quiero mirar; tus deseos no son órdenes,

que me hagan “formar”.

Pero…, sé que tu calma, de regalo, tendré…

Y, mi alma se alegra, siempre… Y, se alegrará,

siempre, siempre…, al

¡VOLVER!

 

TORREVIEJA 22/1/20 23

María Jesús Ortega Torres

lunes, 16 de enero de 2023

EN EL CIELO IMPENITENTE...





En el cielo un bosque denso,

unas nubes han formado,

y, cómo no, a su lado,

toda una prole animal.

Hay un león..., leoncitos.

Una jirafa se yergue y,

en el cielo, impenitente,

presiento que no están mal.


Entre la fauna y la flora,

yo me quedo con el agua.

Cuando estas nubes se rompan,

ella no nos vendrá mal.

Mientras llega, se pasean

los leones y leoncitos.

A los perros y gatitos

les da la sombra un nogal.

Ahora, entramos en un túnel.

Tengo cemento por techo.

Ay, me gusta más el cielo,

con su luz y su fulgor.

Porque me imagino hazañas,

que, en él, hacen los cachorros,

y, la sombra de los árboles,

en ese bosque…, no es ilusión.

Llegamos a Barcelona, 

penando mucho, la noche.

Cansada, solo un poquito…

Mañana descansaré.


BARCELONA 12/12/2012

María Jesús Ortega Torres


domingo, 25 de diciembre de 2022

¿GUERRAS DE NUEVO?

 



¿GUERRAS DE NUEVO?

¿GUERRAS?

Navidad llegó de nuevo,

 con una ‘GUERRA’ empezada…

¿Una guerra?

            ¿Una patraña?

…Y

 ¿Yo qué sé?

         ¿Qué sé yo?

 

Tirar piedras, chinos, cantos…,

no son bombas ni metrallas,

mas… ¡Te matan!

Sí…

    ¡Nos matan.

Van hurtándonos la FE.

 NAVIDAD, llegó de nuevo, con una guerra empezada

¿Una guerra?

Yo veo, cientos…

 Y…, a ‘miles’, cuento también.

 ALICANTE 24/12/2022

María Jesús Ortega Torres 

(Ilustración tomada de INTERNET)

es

 

lunes, 31 de octubre de 2022

EL NIÑO YUNTERO -MIGUEL HERNÁNDEZ-

 



                                                             El niño yuntero

Miguel Hernández

Carne de yugo, ha nacido
más humillado que bello,
con el cuello perseguido
por el yugo para el cuello.

Nace, como la herramienta,
a los golpes destinado,
de una tierra descontenta
y un insatisfecho arado.

Entre estiércol puro y vivo
de vacas, trae a la vida
un alma color de olivo
vieja ya y encallecida.

Empieza a vivir, y empieza
a morir de punta a punta
levantando la corteza
de su madre con la yunta.

Empieza a sentir, y siente
la vida como una guerra,
y a dar fatigosamente
en los huesos de la tierra.

Contar sus años no sabe,
y ya sabe que el sudor
es una corona grave
de sal para el labrador.

Trabaja, y mientras trabaja
masculinamente serio,
se unge de lluvia y se alhaja
de carne de cementerio.

A fuerza de golpes, fuerte,
y a fuerza de sol, bruñido,
con una ambición de muerte
despedaza un pan reñido.

Cada nuevo día es
más raíz, menos criatura,
que escucha bajo sus pies
la voz de la sepultura.

Y como raíz se hunde
en la tierra lentamente
para que la tierra inunde
de paz y panes su frente.

Me duele este niño hambriento
como una grandiosa espina,
y su vivir ceniciento
revuelve mi alma de encina.

Lo veo arar los rastrojos,
y devorar un mendrugo,
y declarar con los ojos
que por qué es carne de yugo.

Me da su arado en el pecho,
y su vida en la garganta,
y sufro viendo el barbecho
tan grande bajo su planta.

¿Quién salvará este chiquillo
menor que un grano de avena?
¿De dónde saldrá el martillo
verdugo de esta cadena?

Que salga del corazón
de los hombre jornaleros,
que antes de ser hombres son
y han sido niños yunteros.




Nacido en ORIHUELA  (ALICANTE), el  30 de octubre de 1910, nos transmite en su Poesía, el desorden e injusticia social que se vivía, en aquellos revueltos años de gerra y post guerra fratricida,  cuya denuncia pagó con el máximo sacrificio, para su propia vida. Su gran talento nos ha acompañado, desde que nos dejó a la temprana edad de treinta y dos años. Al rememorar su Poesía vivimos su gran valor como persona y gran intelectual con exquisita alma de POETA.


ALICANTE 31/10/2022
María Jesús Ortega Torres



miércoles, 5 de octubre de 2022

"EL BIEN Y EL MAL" -Amanda y sus SUEÑOS-

 




“EL BIEN Y EL MAL”

-Amanda y sus sueños-

 

El aire contra la puerta no impidió que Amanda se subiera en su flamante coche, que, con sus dos alas volaba como un águila. Sus dos alas se extendían al roce de sus dedos con un pequeño interruptor.

La “Tocata y fuga  en Re Menor” de Juan Sebastián Bach, sonaba midiendo el espacio entre los rascacielos. Su música rotunda y barroca no desentonaba ante tanto edificio kilométrico de cristal y acero.

Amanda tenía una misión: Enseñarle al “Malvado” su poder…

El “Malvado” quería dominar la ciudad, hacerla suya para poder oprimir a sus moradores. Amanda sabía que cuando el “Malvado” viese el coche volador, supondría que no sería el único y se sentiría derrotado.  Amanda era ahora un “Hada buena” que con su barita mágica—el coche volador--, tenía la misión de intimidar al “Malvado” y a todos quienes, con él vivían agrupados en un extrarradio de la ciudad.

Voló por cientos de rascacielos, marchó sobre las posesiones del  “Malvado” y entonces empezó a tocar botones en los mandos del coche…, las alas batían primero despacio y luego más aprisa y con la música de las “Danzas Polovtsianas  del Príncipe Igor” de Alexander Borodín a todo volumen, empezaron a asomarse a las ventanas y terrazas, todos los habitantes del dominio del “Malvado”.

Amanda accionó un mando y, por el tubo de escape empezaron a salir…: globos hinchados con forma de corazón, de estrella de luna de mariposa, de gato,  de perro, de jilguero…, de diversos colores y en tonos plateados y dorados; también salieron confeti, matasuegras, caramelos y chocolates. Ella les mostró y les entregó, todo lo bueno y maravilloso de un estado en paz, democrático y con alegría… Se peleaban los niños, por coger todo lo que salía por el tubo de escape, y los mayores también se peleaban y a la par admiraban las evoluciones del coche volador que parecía un águila con música…

Cuando Amanda aterrizó en la terraza de su ático, en uno de los rascacielos de paz, sintió que había llevado su mensaje y esperaba que el “Malvado” y los suyos se retractaran.

El aire contra la puerta la cerró. Amanda se sentó y respiró feliz.




 

ALICANTE 12/01/10

M ª Jesús Ortega Torres

ALICANTE 5/10/2022

(Ilustraciones tomadas de INTERNET)


P. DATA:

     Esta pequeña, SOÑADA HISTORIA, la escribí como tarea de la clase  “Iniciación a la ESCRITURA” – Profesora: Dña. EMILIA GÓMEZ-, en la SEDE de la UNIVERSIDAD de ALICANTE, y,  en enero de 2010. Seguimos manteniendo iguales sueños, DE ANTAÑO, para los conflictos y horrorosas guerras  actuales.