lunes, 9 de abril de 2012

UNA GAVIOTA HAY VOLANDO


 UNA GAVIOTA HAY VOLANDO, sus alas,  blancas y grises,
agitan la luz y el viento. En la barca un pescador
con su caña y su silencio, las olas que van y vienen,
son su único cortejo. Y hay un gran buque atracado,

de sal llena la  bodega, es extranjero y se irá,
cuando esté llena,  a su tierra. Y las montañas de sal
estáticas permanecen, el sol las hace brillar,
su blancura es transparente. La mañana es silenciosa,

la radio me está informando…, y, en este día de asueto,
me he levantado versando. A pasear me he de ir,
que el viento a mí no me estorba, el sol está de mi lado,
y la arena de la playa y el paseo solitario
a mí me están esperando. Una gaviota hay volando...
y yo aquí estoy con mi mar, con su espuma, con su canto.

Torrevieja 1/04/012
Mª Jesús Ortega Torres

jueves, 29 de marzo de 2012

DÍA VEINTIOCHO DE MARZO


DÍA 28 DE MARZO

        Hoy estoy con Miguel Hernández./
Es día de culto este veintiocho/en el que, en setenta años,/todo está cambiando y seguirá cambiando./Ya no estás Miguel/y, aunque te llevaron,/con tus versos estamos muy bien sustentados./Unas veces tristes, otras con contento,/pero siempre respetuosos/recordando tu gran corazón y tu gran talento./En el curso del tiempo estás aún muy vivo./Vivir…
En tus palabras: soñar./En tu soñar: una paz duradera/donde sólo haya vivos./
Tus palabras serían como un puente de paz./Si los sueños se cumplen,/a ti te deberemos/haber luchado tanto,/para que en esta tierra/haya más equidad.
Alicante 28/03/012
    Mª Jesús Ortega Torres

jueves, 1 de marzo de 2012

Y TODO SON PALABRAS




Y TODO SON PALABRAS, también los besos
los abrazos también, y los deseos.
La mañana, la noche, todas las cuitas. Atardeceres rojos
 palabras son y también  mariposas y corazón.
Y…, todo son palabras, los desengaños,
que tornan  amarillo el rojo de antaño.
También la mesa, el té, el azucarero
y tu respuesta…
Y todo son palabras…, caminar firmes,
con llantos y con risas según se atine.
Palabras  el viajar, de vez en cuando,
conociendo paisajes de ríos y mares.
Palabras son los néctares de la vida,
las hieles, los desdenes que no se olvidan.
Palabras son también nuestros cantares
que entonamos con gusto, primaverales.

¡Ay Dios mío…! enamorada sin amor.
Enamorada del viento.
Enamorada de una ilusión.

Y todo son palabras, el desaliento,
la esperanza, la fe, y los te quieros.
La vida breve, que se pasa de prisa
y llega la muerte. Palabras son amores
y son las olas que llegan y se van
con su rumor.  Y somos, todos,  palabras
que  nos unen, y nos separan,
y que se lleva el viento, si no las agarras,
porque se escapan…
 Palabras, pena y más pena
…, alegría, alegrías, el cosmos lleva,
y nos bañamos, en mares de palabras,
que el mundo presta
Alicante 2/02/2012
Mª Jesús Ortega Torres







lunes, 6 de febrero de 2012

PUEDE SER UNA HISTORIA (RELATO)




        Hubo un tiempo, en el que el planeta Tierra, estuvo habitado por muchos ladrones. Ladrón, es el que se lleva, para sí mismo, algo que no le pertenece. Había tantos,  en la tierra, que parecía que nada era de nadie. Todo era de todos los que robaban, porque casi todos robaban.
         Había justicia, pero no se aplicaba a los ladrones. Éstos tenían tanta influencia, que los jueces los apoyaban, en vez de sentenciarlos y no hacían que pagasen sus faltas y restituyeran lo que habían sustraído.
         Quienes no robaban  tenían la conciencia tranquila,  pero se les había desposeído  de lo que les pertenecía por derecho,  y estaban muy enojados…
¡NO PODÍAN HACER NADA!
¿Qué posibilidades se tenían al respecto? Había una cosa que podían hacer…, era utilizar su inteligencia y con ella, su palabra, para denunciar a los ladrones —que eran muchos--, y así recuperar su patrimonio y el de sus pueblos, que había cambiado de bolsillo y de lugar, ya que había sido sustraído por los ladrones.
         Por múltiples comunicados, se asociaron por provincias, luego por naciones, más tarde por continentes…
         Había tantos perjudicados injustamente, en la faz de la tierra, que globalizaron la situación, como antes se había globalizado la cultura, el comercio  y el trabajo.
         Por unanimidad, se acordó una “Ley Universal de los Derechos y Deberes de Hombres y Pueblos”, y se dictaron normas contra quienes les desposeían de bienes que les pertenecían, obligando, por “Decreto Universal”, a que se repararan los daños a los afectados, por quienes los habían causado.
         Los pueblos, las naciones, los continentes, menos evolucionados, se vieron muy beneficiados porque hasta ellos llegaron profesionales, sin otro ánimo de lucro que su propia subsistencia, y no el siempre motivo expropiador, que hasta entonces había prevalecido.  Enseñaron a esos pueblos a hacer riqueza con sus propios medios, y así, explotar sus recursos naturales.
         Se avanzó mucho porque ya no se tenían que mover de sus países de origen. Había riqueza para todos y el orden llegó cuando unos jueces, dictaron sentencias desfavorables para quienes se habían apropiado de lo que no les pertenecía y sí le pertenecía al pueblo, obligándolos a devolverlo todo y pagar, con trabajos penosos, su osadía y desvergüenza.
         Con la devolución de los bienes públicos robados, se puso fin a una crisis universal,  que tenía a toda el mundo,  gravemente afectado. Las penas de “trabajos forzosos” a los culpables, sirvieron de escarmiento para que no pasase en tiempos posteriores.
       
PLANETA TIERRA AÑO 3012
Puede ser una historia, ¿podría ser mañana?
Mª Jesús Ortega Torres




























martes, 24 de enero de 2012

ENAMORARSE

Como las olas del mar, van y vienen las pasiones,
unas veces están cerca, y otras lejos las encuentras.
Siempre darías tu vida; darías tu corazón...
Enamorarse se llama y de noche o de mañana, en nubes imaginarias,
alborotas, sueñas,  flotas, y con el alma muy rota,
te buscas y nunca aciertas... Y sientes muchas tormentas, tempestades,
luchas vanas, que tu espacio y tiempo aclaman.
Luego, se te van las penas, cuando encuentras su contento.

Enamorarse es sentir, y también es vibrar.
Enamorarse es sufrir y también es gozar...
Ese algo que te quema, que te hiela, que te enferma...
Que te sana, que te llama, que tu corazón alienta, 
y teniéndolo a tu lado, él, encuentra la respuesta.
Como las olas del mar, van y vienen las pasiones.

Torrevieja 22/01/12
Mª Jesús Ortega Torres

miércoles, 18 de enero de 2012

ELEGÍA A EMILIO VICTORIA MUÑOZ




Te he ofrecido hoy un ramo, de tus sueños mejores,
las musas de tu vida, convertidas en flores.
Somos tantas habitando la faz de esta tierra,
que variado  es el ramo de distintos  colores.

Todas, con peculiar perfume, te amamos de algún modo,
y fuimos buenas musas, en tus lapsos oníricos.
Pero ahora ya no estás. Sueñas en otra estancia…
tus sueños son ahora, eternos e infinitos.

Te has ido a descansar ¡y es que estabas muy triste!
Tu llanto lo sentíamos, transitando tu faz.
Ahora, en tu solaz, nos mirarás a todos.
No escucharemos tus quejas, no oiremos tu cantar.
Por las nubes del cielo pasearás muy gozoso,
Verás, con alegría, vivir a tu poesía.

Yo no esperaba un fenecer tan presto,
con frío y soledad de compañía…
Sin la mirada de la amada, que esperabas,
y que ahora aguardarás tras la agonía.

En tu vida hubo alguna mano amiga,
que enlazó la tuya, con contento,
mas tú soñabas otra mano y, al recordarla,
rechazabas, de ti,  cualquier intento.

Tu vida se alejaba, poco a poco
por ese amargor, que te inundaba a veces,
aunque una sonrisa  nos decía, frecuentemente,
que también soñabas y pensabas otros entes.
Y me parecía a mí, cuando creabas – ¡ oh conspirador! -,
que tenías, tú, otros amores. No tan solo…,  un amor.


Alicante 3/12/11
Mª Jesús Ortega Torres

jueves, 12 de enero de 2012

SONETO SOÑADO







 No he escrito nunca un soneto y lo quisiera escribir.
Catorce versos lo forman desde el principio hasta el fin.
Hablar quiero del amor, de los peces, de las aves,
de flores y mariposas, de estrellas, lunas y mares…

De lo mal que está la vida y del poco porvenir
que atisbar puede un poeta, tanto si es sabio o cerril.
No me dejo amedrentar, ¡ a fe mía lo consigo!
que Don Quijote soy yo, aunque falda y tacón visto…

No he escrito nunca un soneto, lo he intentado muchas veces
…cuento y recuento los versos y, éstos, a mi,  no obedecen.
Pensar con medida intento, ¡¡ soy libre!!, ¡¡ también mis versos!!.
Como no veo solución…, yo desisto dimitiendo.
Después, al amor perdido --el que no vuelve jamás--,
mas me valiera olvidarlo, y de los peces hablar.

 Alicante 20/01/10
 M ª Jesús Ortega Torres