domingo, 29 de enero de 2017

ÁNGELES

ÁNGELES

TÚ, tienes un ÁNGEL.
ÉL, tiene un ÁNGEL.
YO tengo a mi ÁNGEL.

No sé si tú lo escuchas,
no sé si él lo ve;
mas sé que yo: Lo siento.

Mi ÁNGEL tiene ALAS:
-Aletea mis sueños-.
Tiene una VOZ muy clara:
-Me dicta mis silencios-.

¡Me saca de la ORILLA!
¡Me arrastra más ADENTRO!
Ilumina mis SOMBRAS:
-¡Donde no veía, veo!

Pero lo  que me gusta…:
¡Me quiere y yo, le quiero!

Mi ÁNGEL duerme a veces,
un dulce y largo SUEÑO
…Le necesito: ¡Grito!
Solo escucho el SILENCIO
…Me desespero
¿Vienes?

(¡Aquí llegan de nuevo…!)

¡Tu cabeza se gira!
(Me dice tu silencio)

Si vienen por ORIENTE,
coge el CAMINO opuesto
“…Sabrán que ya no estás;
después: ¡Vuelve a tu puesto!
…No te molestarán”
Eso me estás diciendo.

Te escucho sin oírte
¡…Qué bueno es tu silencio!

ALICANTE  27/01/2017
Mª Jesús Ortega Torres
(Ilustración de "Tatuajes" tomada de Internet)









jueves, 26 de enero de 2017

LUNA EN ALBOR


LUNA en ALBOR

La LUNA no se ha  escondido
y me mira desde arriba.
¡Me verá muy pequeñita!
¿Comprenderá mi tristeza?
¿Comprenderá mi alegría?

¿Será solo un “cacho piedra”? 
 ¿Tendrá ella un corazón?
¡Alma, un cerebro, una lengua!
¡Como lo que tengo yo!

Cambia de forma y los cuartos…
¿Me ocultan lo que ella quiere?
…Hoy: LUNA MENGUANTE
¡SOL en  ESCORPIO!

¡Pronto cambiarás tu FAZ!,
y sí : ¡La puedes cambiar!,
 y LUNA NUEVA serás.

Te sigo llamando LUNA,
aunque te vea partida
y aunque muestres la mitad,
estás en lo ALTO: ¡ARRIBA!

Yo no te puedo tocar.
Me  guía tu resplandor,
y aunque está ya amaneciendo,
tú…, no te quieres marchar,
para que te vea yo,
para que te vean otros,
y en eso, atenta, tú estás.

La LUNA no se ha escondido
…¿Nos alumbra por igual?
Eso nos quiere decir.
¡Eso demostrando está!
Aunque hay que mirar al CIELO,
si queremos descubrirla,
si queremos que nos quiera,
y la queremos gozar.
ALICANTE 16/01/2017

Mª Jesús Ortega Torres
  
Imagen de "LUNA MENGUANTE" tomada de INTERNET

sábado, 14 de enero de 2017

RISA Y AMISTAD (Pequeño relato)





 RISA Y AMISTAD
   (Pequeño relato)

        Intimé con Teodoro del modo más improvisado e inesperado, pero sobre todo, jugándome mi reputación de chica seria y responsable. El caso fue que el ahora amigo Teodoro, tenía que hablar y le cogió esa tos nerviosa que nos regala la inseguridad y el saber lo poco que cuesta “meter la pata”, delante de unos vecinos, con los que apenas se tiene roce…
        Había levantado la mano para acogerse al turno de opiniones sobre la conveniencia o no de las  próximas derramas de nuestra Comunidad, y que favorecían a unos pocos, pero que necesitaban las aportaciones de todos. Ante su impertinente tos, puse delante de sus ojos, mi cajita de pastillas balsámicas. Cuando se metió una a la boca, agradeciendo mi gesto con una sonrisa, yo, muy viperina, acerqué mis labios a su oreja y musité: “Se me cayeron al suelo en el aseo del bar de abajo; las recogí todas porque me costaron algo caras—enfaticé—: ¡No se me olvidó ni una!”. Luego añadí: “Hay que procurar no desperdiciar nada”.
        Me miró asombrado y antes de que pudiese protestar, se me escapó la carcajada más sonora que yo había soltado jamás y él me siguió, contagiado, con sus propias carcajadas, aunque algo más discretas.
        El Presidente nos miró algo aturdido y, con su dedo índice, nos señaló que guardáramos silencio, y así después, conversando, participando con nuestras opiniones, se nos hicieron “las tantas”, en el despacho del administrador.
        Regresábamos a casa, caminando y comentando las resoluciones de nuestra convocatoria y al pasar por una animada cafetería, acordamos entrar…  

Teodoro me espetó:
        —“¿Humor inglés?”
        —No. Toda mi familia es de Cádiz. Los ingleses tienen un humor más depurado. En el sur de España somos graciosos, pero más directos, menos diplomáticos y lo caricaturizamos todo…
—¡Ay María!, nunca hubiera imaginado que viéndote como te veo, fueras tan amiga de las bromas. Te encuentro seria.
        —Yo no soy demasiado amiga de las bromas, pero una cosa sí que tengo clara: Si quieres relacionarte con alguien, tienes que cambiar el “chip”, no hay manera de otro modo. Represento una marca de ropa, y la tengo que llevar con alguna asiduidad. Esta forma de vestir, algo clásica, también creo que influye algo en la opinión de los otros hacia mí y es posible que me haga menos cercana.
        —Pero ahora no estás trabajando…
        —Si hubiera ido a casa a cambiarme, no hubiera llegado a tiempo de la reunión, pero si salgo a dar una vuelta, me pongo ropa más informal.
        —Creo que hoy vas moderna y elegante. Te sienta bien, por lo visto tu marca tiene de todos los gustos…

        Terminamos la cervecita…, y de nuevo en el camino, Teodoro me estuvo contando, que estaba en trámites de divorcio de su mujer, y que de momento le habían dado a ella la custodia de sus dos hijos. Estaba algo deprimido porque su “ex”, Pepita, lo había acusado de malos tratos y lo había denunciado, después de haberse caído varias veces seguidas a causa de que se había acostumbrado a tratar de paliar, todos los pequeños problemas, con el alcohol:
        “Desde que nació la niña, se obsesionó con que yo quería a la pequeña más que a ella, porque la miraba y la mimaba mucho y ‘a ella nada’, y no era así. Para mí el tener una niña, fue una alegría especial, porque nosotros éramos cuatro hermanos y mis hermanos no tenían niñas. Nosotros teníamos un niño y de mis hermanos, yo seis sobrinos varones…”
        Teodoro llevaba cinco años de suplicio porque los continuos arranques de ira de su esposa, potenciados por el alcohol, hacían una convivencia difícil. Sabía del bienestar de sus pequeños, porque la “tata”, de toda la vida de su mujer, seguía con ellos y era una buena persona y muy responsable. Era testigo de la dependencia al alcohol de su esposa, pero, de momento, se negaba a ir a declarar. A Teodoro le dijo su abogado, que esa actitud no era mala del todo, ya que se veía, claramente, su encubrimiento. Sobre la conciencia de su empleada, Teresa, caería el que Pepita, lo siguiera culpando de haberla maltratado, cuando era él, quien ayudaba a Teresa a curarle las lesiones de sus caídas por embriaguez.
        Llegamos. Teodoro me dejó en el umbral algo intranquila, pero pensando que su deseo de “buenas noches”, era el precursor de algo más que una amistad.
        Su beso en mi mejilla, quiso resbalar hacia mis labios.

TORREVIEJA 30/10/2016
Mª Jesús Ortega Torres




domingo, 1 de enero de 2017

"ADIÓS 16"


ADIÓS 16
Pasó el postrer día,
y…, no es que sea el más tonto,
es que ha sido el último
 de tu biografía.
¡Ya lo diste todo!
¿Mucho? ¿Poco?
¿Tendremos más ahora?
Lo que has perdido,
este ganará.
El nuevo “2017”,
es nuevo ¡A estrenar!
¡Todo por cumplir!
¡Todo por ¿perder…?!
¡Todo por ganar!
¿Estamos perdidos?
¡Él nos buscará!
…y de rojo todos
en su nacimiento,
con lunas y abetos,
le protegeremos
de la mala y fría
adversidad.
Mas… ¡Que no se duerma!
¡Hay tiempo de todo!
Y esta fiesta o drama,
de tan breves horas
habrá de seguir
en su comenzar...

FELIZ 2017

ALICANTE 1/01/017
Mª Jesús Ortega Torres



martes, 27 de diciembre de 2016

BUENAS INTENCIONES

¡FELIZ AÑO NUEVO!

BUENAS INTENCIONES
El pino –su copa erguida-, brilla con rayos de sol.
Anclado está con sus piñas y es, y ha sido testigo,
de lo que a diario ocurre. También de lo que pasó.
A su sombra, un caminante limpia y limpia su sudor.
¡Ha de seguir caminando! ¡Le queda para un buen rato!
Descansa. Su viaje no ha terminado, pero está muy agotado.
Piensa, llora, bebe agua. Se levanta…, marcha, ahora alegre.
Las lagrimas que vertió, a nuestro pino han regado,
quedando muy agradecido, al mitigar su calor.
El árbol le ve alejarse… Se queda con su cansancio,
sus temores, con sus miedos. También con sus dulces sueños…
que colgados le dejó, y, sin pensarlo dos veces,
 con esfuerzo “sobrepino”- al que parte…­-
 solo algo renovado, triste, compungido y muy descorazonado
pero siempre soñador…, le devuelve sus anhelos,
para que el camino siga, con alegría y amor.
(Y es que el pino que retrato, tiene grande el corazón).

SANTURDE DE RIOJA 3/09/2016>>>ALICANTE 26/12/2016
Mª Jesús Ortega Torres
Fotografía de "Pino" en SANTURDE DE RIOJA



miércoles, 21 de diciembre de 2016

TIEMPO DE NAVIDAD




TIEMPO DE NAVIDAD

Llorar es muy bueno,
mejor es reír…
Si todos reímos:
¡Un mundo feliz!

Reír por lo bueno:
¡ALEGRÍA y PAZ!
Mundo sin  rencores
¡Mundo sin maldad!

Quisiera habitarlo
¡Mundoooo!
¿Dónde estás?

Espero encontrarte esta NAVIDAD.
Mi candil yo tomo
…Empiezo a buscar
y así el NUEVO AÑO, más FELIZ será.


ALICANTE 20/12/2016

 Mª Jesús  Ortega Torres

jueves, 10 de noviembre de 2016

EN OTOÑO





EN OTOÑO

Hoy nuestro cielo está gris,
ya se fue la Primavera
…La que nuestra sangre altera
por las hormonas, el sol y alegría de vivir.
El Verano, más tranquilo,
también nos dejó otro año, y pasando un nuevo ciclo, nos trajo nueva estación.

El Otoño nos inunda con sus colores:
 Dorados, marrones y anaranjados
y su tiempo no estridente, sin premuras,
no caliente, que nos invita a pensar.

Llega con todos sus dones: Con Albas tras nuevas Lunas,
frutos y amor ¿con fortuna? Algunos sí, otros no.

Sosegado por la calma el mar gris, que mira al cielo,
no necesita luceros, solo su espacio abisal.

Contemplo como las olas van y vienen a la orilla.
No se quedan, siempre vuelven al horizonte lejano.
Le tocan —parece un beso de hermanos—,
mas, luego escapan…De nuevo.
De nuevo: ¡Vuelta a empezar!

Las aves rondando al cielo, repiten sus acrobacias.
Las semillas germinaron, ahora sus frutos las sacian.
En bandadas, llegan, marchan…
Buscando para  su prole: Acomodo,
nueva vida…Nuevas semillas, nuevo hábitat.

Los hombres también se mueven
de uno a otro continente, y lo hace tanta gente
que, orientados cual las aves,
sus nidos y sus retoños, nacen en otros lugares.

Allá donde grano encuentran, aposentan sus hogares y con amor y trabajo, que el tiempo les va marcando,
en este Otoño que empieza y,
en todas las estaciones, él se tiene que afanar,
y los frutos, de la tierra que sembró, ahora recoge, consume y guarda,
para que no falten jamás.


La Primavera pasó, también el Verano ardiente.
El Otoño que ha llegado, nos tramite sus colores,
frutos, frutas y sabores, que tan solo ofrece él,
nos prepararán de nuevo para afrontar un Invierno, que con sus fríos, sus nieves,
 disfrutaremos contentos. Con compañía,
calor del fuego, también  charlas
 y otras muchas…, muchas  gracias,
pues tiene más:
¡Yo lo sé! y solo se aprecian con él.

Tiempo de Otoño nos toca, de recolección y espera.
 En cola habrán aguardando:
Un Invierno y después: la Primavera.

ALICANTE 5/10/2016

Mª Jesús Ortega Torres