lunes, 31 de marzo de 2014

OCTAVIO PAZ




 LIBERTAD BAJO PALABRA
Allá, donde terminan las fronteras, los caminos se borran. Donde empieza el silencio. Avanzo lentamente y pueblo la noche de estrellas, de palabras, de la respiración de un agua remota que me espera donde comienza el alba.

Invento la víspera, la noche, el día siguiente que se levanta en su lecho de piedra y recorre con ojos límpidos un mundo penosamente soñado. Sostengo al árbol, a la nube, a la roca, al mar, presentimiento de dicha, invenciones que desfallecen y vacilan frente a la luz que disgrega.

Y luego la sierra árida, el caserío de adobe, la minuciosa realidad de un charco y un pirú estólido, de unos niños idiotas que me apedrean, de un pueblo rencoroso que me señala. Invento el terror, la esperanza, el mediodía -- padre de los delirios solares, de las falacias espejeantes, de las mujeres que castran a sus amantes de una hora.

Invento la quemadura y el aullido, la masturbación en las letrinas, las visiones en el muladar, la prisión, el piojo y el chancro, la pelea por la sopa, la delación, los animales viscosos, los contactos innobles, los interrogatorios nocturnos, el examen de conciencia, el juez, la víctima, el testigo. Tú eres esos tres. ¿A quién apelar ahora y con qué argucias destruir al que te acusa? Inútiles los memoriales, los ayes y los alegatos. Inútil tocar a puertas condenadas. No hay puertas, hay espejos. Inútil cerrar los ojos o volver entre los hombres: esta lucidez ya no me abandona. Romperé los espejos, haré trizas mi imagen, que cada mañana rehace piadosamente mi cómplice, mi delator. La soledad de la conciencia y la conciencia de la soledad, el día a pan y agua, la noche sin agua. Sequía, campo arrasado por un sol sin párpados, ojo atroz, oh conciencia, presente puro donde pasado y porvenir arden sin fulgor ni esperanza. Todo desemboca en esta eternidad que no desemboca.

Allá, donde los caminos se borran, donde acaba el silencio, invento la desesperación, la mente que me concibe, la mano que me dibuja, el ojo que me descubre. Invento al amigo que me inventa, mi semejante; y a la mujer, mi contrario: torre que corono de banderas, muralla que escalan mis espumas, ciudad devastada que renace lentamente bajo la dominación de mis ojos.

Contra el silencio y el bullicio invento la Palabra, libertad que se inventa y me inventa cada día.
      OCTAVIO PAZ

    Pocos poetas llegan en un siglo. Octavio Paz llegó y se fue, pero nos legó su poesía y toda su obra trascendente, que recordamos en su aniversario y no podremos olvidar.
     Alicante 31/03/2014


sábado, 29 de marzo de 2014

ARTE Y ARTISTAS





ARTE Y ARTISTAS

(Hojas de ensayo)

        Cuando las cimas de las altas montañas, tocaron el cielo, se dieron cuenta de que no tocaban nada. El cielo se lo habían dejado aquí abajo, y en él pastaban, hermosos, unos corzos en sus propias laderas y collados, siendo, los más pequeños quienes lograron emocionar a las montañas, pues les hicieron despertar su ternura…
        Ellas, estáticas, lo veían pasar  todo, incluso el tiempo que se escapa y que no vuelve sino, convertido en sutil recuerdo que nos presta la memoria. Pensaron en el arte que tienen los animales que  con su conducta nos emocionan. Lo tienen esas manchas verdes que conforman su propia fisonomía y morfología y que formada por abetos, robles, almendros y otras especies, cambiaban el color y el aspecto de ellas mismas, según la estación del año, como si un pintor, dando rienda suelta a su creatividad, lo decidiera.
        Sí, el arte está aquí, ya en forma de pequeños corzos que emocionan a las montañas, ya en forma de mancha verde intenso, amarillo, marrón o naranja, según la estación que las viste e ilumina.
        El arte practicado por el hombre, es privativo de unos pocos. Todos lo llevamos dentro, pero el arte es expresión y muy pocos lo saben expresar.
        A quienes lo saben expresar, se les llama “artistas”, que entre otras cosas, nos salvan de la monotonía, Cuando lo expresan nos emocionan, convirtiéndose para el espectador, en seres fantásticos porque nos permiten tocar los sueños, colmando nuestra expectativas de ilusión, de esperanza, de anhelos y de tantas cosas bellas que nos hacen sentir mejor.
        Si el cielo no está sobre las cimas de las montañas, es porque está entre nosotros. Puede estar en el silbar de un tren, que penetra y corta el aire que respiramos y haciéndonos despertar con el ansia de llegar a gentes y lugares acogedores, notamos un algo mágico que da bienestar, emoción…, como también lo da el color de las plumas de las aves, que sirven de inspiración y se materializan en la paleta de un pintor, dando rienda suelta a su “saber hacer”. El arte nos inunda, si nos paramos a contemplar la naturaleza, y el artista, o bien evocándola o bien imaginando, nos transporta a un mundo que no existiría sin él: su mundo, expresado en una pintura, una escultura, una melodía, una poesía, un relato, unas vidrieras…,  esas creaciones nos desinhiben y nos transportan a otra dimensión.
        El artista “nace y se hace”, pues tiene que perfeccionar lo que le ha sido dado, casi sin sentirlo, si quiere que su obra sea óptima y perdure en el tiempo, a no ser que sea genial y lo haga todo, a la primera intención, bien y perfectamente. Los artistas en general, son portadores de unos atributos que desarrollan, y que por ser  infinitos, parece que escapan en cierto modo al  carácter humano, ya que tienen un componente de creatividad, que es lo que da un sello a la obra en sí. Su originalidad es  lo que la hace valer y nos hace a los demás olvidar los fantasmas y avatares que la vida, “cotidiana”, nos depara.
        Quienes, famosos o no, nos  alientan a  soportar esa diaria  cotidianidad, son los artistas y con ellos su arte, quienes, con una brillante partitura, con la visión de una obra escultórica, pictórica…, transforman nuestro yo de “andar por casa” en sublime y a la vez individual, porque no a todos nos gustan las mismas obras, las mismas melodías, las mismas lecturas… Con ellos y por ellos nos definimos y definimos nuestro estilo, a la par que disfrutamos.

        El confundir realidad con fantasía, ha sido y es muy característico de algunos artistas, y entraña una patología, que les puede hacer geniales, pero es uno de los síntomas inequívocos de una patología mental, que puede ser de mayor o menor grado, aunque va siempre revestida de cierto sufrimiento.
        Muchas culturas, han tenido a la persona con problemas mentales, como “iluminada”. Otras culturas, sin embargo les han tirado piedras, llamándoles “locos” y temiendo de ellos lo peor.
        La verdad es que hay un “halo” de magia en aquellas personas, que padecen trastornos psicológicos, y que, cuando ejecutan cualquier tipo de arte, es tal el grado de perfección que alcanzan y su creatividad tan pasmosa, que no tienen comparación.
        Por supuesto, no todos los enfermos con patología psiquiátrica son artistas, ni todos los artistas tienen patología psiquiátrica, pero se sabe, empíricamente, que la parte creativa está más desarrollada de lo que es habitual, en quienes tienen una patología de este tipo.
        El profesor Jeffrey A. Kottler, en su  libro “Divina locura”, dice textualmente: “El propósito fundamental es entender los vínculos entre creatividad y locura (que ya asumo que están presentes) a través de las vidas de diez individuos de diferentes profesiones y épocas artísticas dentro del siglo XX”. (Pag.17)
En este libro  analiza la vida de: Sylvia Plath, Judy Garland, Mark Rothko, Ernest Hemingway, Virginia Woolf, Charles Mingus, Vaslav Nijinski, Marilyn Monroe, Lenny Bruce y Brian Wilson, todos  ellos artistas representativos en distintos ámbitos y únicos en sus especialidades.
        El autor nos habla de sus temperamentos y nos dice:
         “Podemos ver su dolor y su angustia, todo lo románticos que queramos, pero estos individuos, pagaron un precio tan alto por su exquisita sensibilidad que en la mayoría de los casos les mató, literalmente”. (Pag.13)
        El profesor Kottler, hace un análisis comparativo de los síntomas de creatividad y  locura:

CREATIVIDAD                                    LOCURA
Alta energía                                        Manía, insomnio
Sensaciones aumentadas                    Desorden en los estados de ánimo
Excentricidad                                       Comportamiento imprevisible
Expresividad emocional                        Volubilidad emocional
Espontaneidad                                       Impulsividad
Asumir riesgos                                      Temeridad
Firmeza                                                 Obsesión
Percepciones inusuales                           Distorsiones de la realidad
Visiones                                                Alucinaciones
Grandes ideas                                        Grandiosidad
Fluidez de ideas                                     Vuelo de ideas
Altos valores                                          Perfeccionismo
Sensación de tener talento                       Narcisismo

        Estas diferencias no lo son tanto, si advertimos y meditamos que en la patología de carácter psicológico hay una transformación y hay una exageración de la realidad. Todo está más exaltado, pero esa pequeña diferencia, hace único al artista con esa patología.
      La definición de arte y artista, hecha por quienes conocieron y dejaron huella en nuestra cultura, pone el último punto a esta reflexión.

 JOHN RUSKIN (1819-1900), escritor, crítico de arte, poeta y sociólogo británico, nos decía que:
“arte bello es aquél en que la mano, la cabeza y el corazón marchan juntos”

OSCAR WILDE (1854-1900), el gran escritor de la época “Victoriana” y un rebelde  (con causa), nos dice:
“ningún artista ve las cosas como son realmente; si así las ve, no es gran artista”.
“Si queremos comprender a una nación por su arte, estudiemos su arquitectura y su música”.

ANDRÉ MALRAUX (1901-1976), novelista, aventurero y político francés dijo:
“el arte es una rebelión contra el destino”

ANDY WARLOL (1928-1987), artista americano y un destacado innovador, pensaba que:
“un artista es alguien que produce algo que  la gente no necesita tener, pero que él, por alguna razón, piensa que sería buena idea darles”.

PABLO RUIZ PICASSO (1881-1973), el español considerado mundialmente, como uno de los más grandes artistas del siglo XX, nos deja estas enseñanzas:
“a los doce años sabía dibujar como Rafael, pero necesité toda una vida, para aprender a pintar como un niño”.
“El arte es la mentira que nos permite conocer la verdad”
“un pintor es un hombre que pinta lo que vende. Un artista, en cambio, vende lo que pinta”

Bibliografía: JEFFREY A. KOTTLER “Divina locura”
                    LUIS SEÑOR “Diccionario de citas”
                    WIKIPEDIA

Mª Jesús Ortega Torres
Alicante 28/03/2014



        

miércoles, 5 de marzo de 2014

SUCEDIÓ Y SUCEDE


SUCEDIÓ Y SUCEDE


(Hojas de ensayo)


        Estamos en crisis, y aunque esta afirmación, no intenta ser un descubrimiento personal, estoy segura que todos, en nuestro ámbito, hallamos cada día motivos de sorpresa, dados, en principio, por lo irracional de situaciones que se nos presentan ahora y que desempolvamos de una memoria que no habríamos querido ni limpiar ni abrillantar, por  ser vetusta o haber desaparecido.
        Vivimos en un país con una tradición cultural, que vivió periodos de poder y sin fronteras porque en nuestra imperio “no se ponía el sol…”,  cuando se ocultaba por el oeste, salía por el este en el otro hemisferio y es buscando en archivos, ésta, muy conocida frase atribuida por algunos a Felipe II (que fue rey pero no emperador) y por otros a Carlos I de España y V de Alemania, cuando descubro que el escritor Manuel Fernández Álvarez, autor de: “Carlos V, el César y el hombre”, nos dice que el mencionado emperador vio la cita, al entrar a Nápoles. Esa frase la había dicho el poeta Virgilio (70 a C- 19 a.C.) refiriéndose a Octavio Augusto y sus territorios dominados.
        Esa tradición cultural y de riqueza, es un orgullo, pero como siempre es un orgullo para unos pocos, porque los ciudadanos, de entonces, también sufrían crisis, y siempre, muchas carencias, tanto económicas como intelectuales y morales. El poder lo ostentaban unos pocos,  y lo que en la antigua Grecia se llamó “aristocracia” y que a través de los siglos, perdura vestida de “democracia”, pero, no nos engañemos, ni engañemos…, es el gobierno de unos  pocos privilegiados (al menos eso se cree, en general), que legislaban a su medida, más a su favor que en contra y, sí, desde un principio, el hombre tuvo sus líderes, pero hasta ahora, salvo honrosas excepciones, el poder conlleva el olvido y la desprotección al más débil y pobre en medios económicos, culturales y morales.
        No olvidemos a la Iglesia…: “la Iglesia católica abarcadora de todos los bienes llamados ‘limosnas’”. Fueron muchos los credos los que empezaron su riqueza pidiendo. En Roma se cambió el paganismo por el cristianismo con Teodosio (a 378). Tienen poder, y es un poder absolutista, que les llega, aún hoy día, por el temor del poderoso al infierno y el consuelo y esperanza del pobre. Pero el infierno está aquí.
         Religión y espiritualidad, son dos conceptos distintos. Se dice que la religión desarrolla la espiritualidad, pero quien la desarrolla es el ente de modo individual. Las religiones dan unas normas, generalmente las de ayuda a los demás, es decir a nuestro prójimo, dan mucha tranquilidad al espíritu, pero el prójimo se tiene que ayudar solo, pues se da en limosnas y palacios o catedrales para el culto, lo que debía paliar sus necesidades más pertinentes. La seguridad se diluye quedando el pobre sumido en el llanto y en el “no saber qué hacer ni a dónde ir” y el rico que lo ha donado todo de “limosna” a la Iglesia para la salvación de  su alma, queda enterrado en la catedral, en la cripta de un santo, que antaño, puede que también fuera, un hombre muy rico o, tal vez, un solitario ermitaño.
        Paradójicamente, tendríamos seguridad, si no se repitiera siempre la misma historia, pero es muy cierto aquello de que “el hombre es el único animal que tropieza siempre, dos veces, con la misma piedra” y no me explico, si los que están arriba, ven, observan y estudian los procesos precedentes, cómo no se pone remedio antes que nada para paliar tanta desigualdad…, saben ya por la experiencia del anterior gobernante, el descontento de la mayoría, y se sigue sin poner remedio.
        ¡Aquí te querría yo ver!, seguro que respondería quien entrara en mi blog, leyera lo que termino de escribir y ocupara un puesto relevante y de responsabilidad, en política. Sí, ya sé que mover los hilos es difícil, hay muchos “enredos”, maniobras de intereses creados y adquiridos que no dejan trabajar adecuadamente, pero ¿para que estáis sino que para desenredar esos hilos y comenzar a moverlos sin influencias, con firmeza y bien…?
        El trabajo nos honra, nos distrae y nos alimenta… Que no hay trabajo es algo evidente y tener seguridad no lo da buscar comida en un contenedor. Vemos en la calle escenas que ponen el vello como garfios, y se presume, queriendo disculpar el hecho, que lo que vemos, pasa en casi todos los lugares, pero cuando se ve salir a alguien de un contenedor a donde ha llegado buscando comida, o rebuscar en el mismo para ver lo que encuentra, vemos en esas personas, la “carne de cañón” que nos está invadiendo, cada día más y más, sin que se le ponga, de momento un remedio que lo evite. La   expresión carne de cañón que se emplea para definir a un grupo o a una persona que está en peligro, bien a las tropas que por su bajo rango, están en primera línea, más cerca del peligro de morir o resultar heridos, la veo yo también en esos indigentes a los que les falta de todo, cariño, salud, pan.... Es la desesperación hecha realidad, porque no hay otra opción. Solo nos tienen a “nosotros” para remediarlo y nosotros pasamos olímpicamente, porque pensamos que  no  nos  atañe,  que  es cosa de ellos y… ¿ pensamos como Shakespeare en Enrique IV?: 

 “Bah, bastante buenos para ensartarlos en una pica; carne de cañón, carne de cañón.  Llenarán una fosa tan bien como cualquiera. En fin, hombre, mortales, mortales.” William Shakespeare, Enrique IV, Parte I
.
        Es obvio, que tenemos que cambiar la sociedad, pero no la podremos cambiar, si no volvemos a valorar, todo lo que antes de estas influencias capitalistas, valorábamos y nos hacía caminar hacia adelante y que entre otras muchas cosas era el deseo profundo e ilusionante, de querer trabajar, no para ser “los más ricos del barrio” sino para cumplir con nosotros mismos, realizarnos como personas y ser así más felices, ¡ah…!, y pensar que esto no son “paparruchas”, era y es la verdad. Adquirir voz, e ir contra las injusticias que nos da la sociedad, será más fácil si tenemos confianza en nosotros mismos, en que lo que hacemos, está bien hecho, y eso lo sabemos sin que nadie nos lo diga, porque tenemos conciencia de que nos vamos superando y ponemos los medios para ello, poniéndonos al día en  nuestras respectivas profesiones y disfrutando cada vez más con lo que hacemos. Hoy, no es fácil trabajar bien, por las restricciones de personal en casi todas las empresas, ya sean públicas  o privadas. Incluso no es fácil trabajar, y sería importante para que ocurriera lo contrario, que dentro de los valores perdidos, se recuperara el valor de la solidaridad, que tan felices nos hace cuando, descargados un poco de nuestro egoísmo, ambición y vanidad, lo ponemos en práctica y pensando que con menos podemos pasar, no se despide a tanta gente… Este sistema no marcha, y habrá que educar a los futuros empresarios, más, en valores, y lo justo en dividendos.
        ¿Quién cambia la sociedad?, posiblemente un impulso efectivo y participativo de quienes puedan y quieran que cambie. Pero…, y ese impulso a quién pertenece, quién lo da… ¿Cómo sabemos quién lo ha dado y que ha sido efectivo? Necesitamos saberlo, y no confiarnos por ello, pero saber que todo va marchando…, ayuda a retomar la ilusión para que todo vaya a mejor…, óptimo…, al menos bueno, porque ahora es malo el panorama.
        Si tomamos como modelo otra cosa ya hecha y la volvemos a hacer, se dirá que estamos copiando, pero la verdad es que, si no tomamos como modelo las buenas ideas de los demás, apeándonos de nuestro “trono particular” y viendo en el ejemplo, el progreso en los países que salen adelante con los mismos medios, lo tenemos difícil. Hay que empezar por unos cimientos sólidos de educación en el auto conocimiento, que nos permitiría conocernos en el sentido físico y anímico o espiritual, por lo que necesitaríamos a la ciencia, a las letras y a las artes y con las demás humanidades, aprenderlas y aprehenderlas porque son necesarias para la vida y el trabajo.
        Estamos viviendo una crisis espeluznante y es como una forma distinta de guerra, que se paliará, según el interés de los gobernantes responsables, que aún sin saber de su éxito o fracaso,  presienten y saben, su paso a la historia.
        Para que exista el señor, tiene que existir el esclavo, según nos demuestra la tradición, pero no tiene que ser necesariamente así, y en nuestro siglo, afortunadamente, no hay en el pueblo la ignorancia de antaño… Se protesta se reivindican, como se puede, los derechos y el poder tiene oponentes que le hacen rectificar o anular decretos que no convendrían a la mayoría… Se critican ciertas actitudes y se hace público el error o errores que en otro tiempo se ocultaban…
El desarrollo y evolución, va muy despacio, quizá el hombre no debía haber subido a la luna sin haber resuelto los problemas de nuestro planeta, aunque el no querer volver a las cavernas y vivir con dignidad es tarea de todos. Estas son nuestras cosas, las de todos y este es nuestro tiempo y si se rompen o se para, como todo, hay que poner solución, arreglarlo y procurar que no se vuelvan a romper y volver a dar cuerda, así de sencillo...
 
 Bibliografía:
Wikipedia

Citas:
Manuel Fernández Álvarez
William Shakespeare (Enrique IV)

Deducciones personales

Alicante 4/03/2014

Mª Jesús Ortega Torres

sábado, 22 de febrero de 2014

SOLEDADES




SOLEDADES


Sobre la tierra amarga,
caminos tiene el sueño
laberínticos, sendas tortuosas,
parques en flor, y en sombra, y en silencio;

criptas hondas, escalas sobre estrellas;
retablos de esperanzas y recuerdos.
Figurillas que pasan y sonríen
-juguetes melancólicos de viejo-;

imágenes amigas,
a la vuelta del sendero,
y quimeras rosadas
que hacen camino… lejos…



ANTONIO MACHADO


Hoy se cumplen setenta y cinco años de la muerte de 
ANTONIO MACHADO. Seguimos recordándolo. 
Nos llegó al corazón. 

martes, 18 de febrero de 2014

SENTIMIENTOS (Dedicado a TORREVIEJA)





SENTIMIENTOS
(Dedicado a Torrevieja)

En mi pueblo querido, emerge  una poesía…,
es todo tan romántico, tan bello, tan sutil,
que pienso  solo en verso, porque amo a mi pueblo.
Su belleza, su encanto…, me la hacen escribir.

Si yo miro hacia el cielo, es tan claro y hermoso
hasta las nubes blancas o grises, me da igual,
le prestan su hermosura, es el techo, querido,
que nos cubre, protege  y no nos va a faltar…

Si miro hacia la tierra, evoco sus casitas,
de pescadores que iban, cada día a faenar…
Y es tan grande la mar, igual que el cielo bello,
aunque poco apreciemos su eterna inmensidad.
En mi pueblo querido, me brota una poesía.
El aire que respiro, me la hace llegar

Torrevieja 16/02/2014

Mª Jesús Ortega Torres

jueves, 6 de febrero de 2014

PEQUEÑO RECUERDO A JOSÉ ANTONIO SUÁREZ








PEQUEÑO RECUERDO A JOSÉ ANTONIO SUÁREZ
POETA, FILÓSOFO, AMIGO

        Ha pasado ya un año, desde que nos dejaste, José Antonio. El tiempo pasa muy deprisa, tú también lo sabías…, pero afortunadamente, tu palabra ha quedado. Tu sentir en forma de poemas, en forma de filosofía con pensamientos nuevos… Tenemos tus libros. Tenemos el recuerdo de tu afecto, y de tu alegría de vivir. Gracias José Antonio por todo lo que nos has dado, incluida tu amistad.

PERDIDO
Algún día dirán que yo he existido
si es que de mí perdura la memoria,
que viví en mi pasión una ilusoria
vida en la soledad, sin luz perdido…
Dirán que un hombre fui que ha perseguido
por el fulgor del Sol su trayectoria,
que en ansía de verdad, que no de gloria,
por la duda y la pena fui vencido.
Dirán que amando todo fui un perverso
y que siempre braceé contra corriente,
que el mundo contemplé por el reverso.
Dirán que por la luz de Dios tocado
fui al mar ansioso de la eterna fuente
para ser en mis sueños olvidado.

JOSÉ ANTONIO SUÁREZ GARCÍA



        

domingo, 26 de enero de 2014

ADOLESCENCIA




ADOLESCENCIA

(Hojas de Ensayo)


Los años nos enseñan
Muchas cosas que los
Días no saben nunca.
         Ralph w. Emerson
        

         Al periodo en el que  empezamos a mostrar nuestro “yo”, le llamamos adolescencia. Lo van a conformar muchas influencias, que unidas a las primordiales, como son las que van implícitas en los genomas de cada ser, va a influir, de modo esencial, la “genómica ambiental” como manipuladora principal de una conducta, que empieza a querer ser independiente.
         Su “EGO” va a seguir creciendo, además de por  la carga personal y ambiental, ahora también, orquestado por la revolución que le van a provocar  los cambios fisiológicos en su cuerpo y en su mente.
         Es un periodo muy difícil, trascendental y muy decisivo, ya que se va a adquirir, lo que llamamos “autonomía”, y desechando la opinión de los mayores, sus consejos y razonamientos, se  querrá, no solo suprimirlos, también hacer los suyos realidad, y, así  decir que pueden ser “ellos mismos”.
         La adolescencia, empieza en la pubertad, y es ésta su primera fase, en donde se llevan a efecto, los procesos físicos y fisiológicos que marcarán el camino, desde la edad de 10 años hasta los catorce, en las niñas, y desde los once años a los quince, en los niños. La ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD (O.M.S.), distingue una adolescencia temprana cuya periodicidad, termino de indicar, y una adolescencia tardía, que  comprende el periodo que va de los quince años, a los diecinueve o veintiún años.
         En la adolescencia se da el paso a la edad adulta, y se puede llamar a este periodo, de transición. Los cambios que van a influir en un desarrollo hacia la adultez, conllevarán un nuevo carácter en el joven, porque se inicia una rebeldía (mayor o menor), en los jóvenes, que a su vez se quejan de un rechazo por parte de los ya adultos, sean familiares, profesores, o bien, otras personas de su entorno. Estos rechazos, que no son otra cosa, que su propia resistencia, unida a el deseo de los allegados de que no tropiecen en la misma piedra, en que tropezaron ellos, y, los efectos y alteraciones que les produzcan, a cada adolescente, sus cambios hormonales, que acarrearán cambios fisiológicos y físicos, como ya he señalado anteriormente, y que le van a preparar para una vida sexual activa y apta para reproducirse. También se seguirá tejiendo su EGO, y este yo, tan especial, va a marcar su personalidad, aunque en esta época de transición a la adultez, es muy difícil que se dejen orientar cuando su rebeldía se hace muy notable, ya que busca su identidad. Cuando ésto llama la atención, porque es demasiado patente, a veces hace falta la ayuda de un profesional de la psicología, que dará unas pautas para la terapia y que el joven, generalmente, siempre acoge mejor que las  correcciones naturales de padres y maestros, por las que se revela y dice que las hacen “para fastidiarle”. Los jóvenes se tratan de desasir de las manos y los brazos de los padres protectores, y cuando se presencia una escena de rebeldía de hijos adolescentes con sus padres, parece que se ha pasado del amor al odio…, tal es la fuerza del “querer ser”.
         El joven adolescente, piensa, pero pocos se “paran a pensar”. Piensan de modo ligero, sin saber bien qué partido tomar, ya que parece, que la mayoría, se juegue a “cara o cruz”, lo que ha pensado, para tomar una determinación, y claro, puede haber mucho índice de error. Por costumbre, casi todos los adolescentes, ponen pegas a lo que se les dice, protestando si no se les hace caso, y, originando muchos conflictos familiares por no admitir ser dirigido y sin aceptar  algo de orientación, procura  siempre salirse con lo que se propone.
         Erróneamente, cree que no es querido, y se suele comparar, él mismo, con los insectos domésticos, que se aplastan, cuando aparecen, y se le ha de convencer para que retire esos pensamientos.
         Los adolescentes tienen que tropezar muchas veces, para decidirse a rectificar, y ésto se convierte, casi, en su único cauce de aprendizaje, que por otra parte, también es y ha sido el principal procedimiento de aprendizaje de quienes nos llamamos hoy día “adultos”, incluyendo a sus propios padres, que tendrán que cambiar, sus actitudes y ponerse de acuerdo, antes de recriminar al hijo que se tambalea inseguro ante las distintas opiniones de sus progenitores, si es que no se coordinan antes de hablarle.
         A veces, el adolescente no sabe qué resolución tomar y cuál de los dos (padre o madre), colma sus expectativas para decidirse. Ante ésto, suele elegir al amigo, o amiga “del alma”, como consejero, porque descubre el lío mental que tienen sus padres entre ellos, con respecto a él y sus, ahora, “nuevas circunstancias”. No es fácil convertir, sensaciones, impulsos, emociones…, en sentimientos, y ésta es una necesidad, que si no se realizara, le seguiría relegando en el infantilismo.
         En tiempos no muy lejanos, se trataba de orientar con charlas por profesionales de la enseñanza, religiosos, médicos y cine fórum, con temas al respecto, y libros, también, de carácter orientativo para jóvenes adolescentes, casi siempre, todo esto, condicionado a unas normas religiosas, que señalaban un camino para que los “problemas” tuviesen una solución. Generalmente, estos libros, se referían de modo selectivo, a el joven y a la joven, pues se les sabía  distintos, y sus sensibilidades  dispares merecían un trato especial y personalizado. Se empezó a valorar a la mujer, ensalzando sus cualidades y su rol en la familia, y potenciando su papel en la sociedad y su responsabilidad como futura madre y también futura educadora… Entre estos libros recuerdo “El diario de Ana María”, “El diario de Daniel”, “Triunfo” los tres del autor, Michael Qoist… Otro libro que fue muy leído, lo escribió Desclée de Brouwer y tiene el sugerente título de “En la encrucijada de la vida” (Libro para la joven).
         En la actualidad, son bastantes los autores que, desde el conocimiento del ser y que buscando las causas y los efectos circunstanciales en el comportamiento de cada persona, encuentran soluciones a problemas derivados a que es, precisamente, en la adolescencia y cuando seguimos tejiendo un  “ego” a veces mal dirigido, o no dirigido, valoran, lo que queda en nosotros de las vivencias familiares y sociales y lo que nos ha afectado, que hace anómalas las conductas mal influenciadas por unos progenitores que no fueron a una “escuela de padres”, y que por lo tanto, no personalizan una educación, sumidos, por otra parte, en la obligada tarea, del mantenimiento del hogar y otros problemas.
         Siguen habiendo tertulias, en donde se trata del tema “adolescencia”. La Radio y la T.V., prensa etc., también forman mucho y los padres deben prestar atención a una formación personalizada, que requiere minuciosidad, y que de su mejor o peor transmisión, va a depender una buena transición a la adultez.
         En los textos, en los que se trataban de encauzar, por la fe católica, las conductas adolescentes, se daba una visión, que aunque orientativa, era algo partidista, muy paternalista y excesivamente protectora, mermando la libertad, por su dogmatismo, ante el “peligro” en el joven, de saltarse  unas reglas preestablecidas, cuya infracción era motivo de “pecado mortal”.
         Las orientaciones de los psicólogos, actualmente, tienden al desarrollo del crecimiento en el joven adolescente y tratar de encontrar las causas, si existen, del no crecimiento. Me pareció, muy interesante leer el libro de Antoni Bolinches: “Peter Pan puede crecer”, en donde el autor nos da unas soluciones para  deshacernos de “ese padre”, y/o, “ese niño”, que no hemos desempolvado de nuestra personalidad y que la enmohece, la anquilosa y no la deja resurgir.
         El comentario de el profesor de Tuba del Conservatorio Profesional de Música de Zaragoza, Eduardo Ruano, que manifiesta que “estudiar música, ayuda a desarrollar, las capacidades, intelectuales, sociales y personales, mientras se divierten”, reafirma que se debe insistir y orientar, en el estudio de algún instrumento. Tanto el joven como el ya adulto, deberían ser estudiosos eternos,  o tener algún tipo de actividad, extra-laboral, que les acompañe. Siguiendo con el profesor Ruano, nos dice las doce ventajas que pueden tener  los niños, infantes o adolescentes, que estudian música, y que pueden encontrarse, en otras artes y/o deportes. Por citar alguna de estas doce ventajas, citaría la autoestima y el desarrollo en valores.
         Conocemos los resultados del desarrollo adolescente, de muchos de los niños “prodigio” que han poblado y siguen habitando el globo. Si bien es verdad que no todos lograron ser felices, también lo es, que los motivos, fueron generalmente, el aislamiento y envidias que  produjeron en su entorno…, ya se sabe que a nadie dejan ser profeta en su tierra, aunque Mozart y Schubert (entre otros muchos más músicos), lo consiguieron, madurando además, una estética personal, que creo, perdurará siempre.
          La afición a la lectura, como medio importante de formación, es muy entretenida e interesante. No pasa inadvertida y siempre se recomienda. Tenemos un ejemplo en el escritor Borges, al que su gran afición a la lectura desde una temprana edad, le llevó a ser un gran escritor, siendo sus primeras traducciones y narraciones en unas  edades, infantil y  adolescente. Ahora es considerado uno de los más peculiares escritores de nuestra época. Borges tuvo estos antecedentes, en sus padres, quienes le inculcaron, el amor a los libros, en su más tierna  infancia.
         Además de a la música, y a la lectura, la dedicación a otras bellas artes, y la práctica de deportes, elegidos dependiendo del gusto y capacidad de los jóvenes, hacen que el adolescente, pase mejor el “puente”, sin ver, continuamente, el abismo.
         Los padres tienen que asumir una responsabilidad de vigilancia y apoyo para con sus hijos, y la asistencia a los Centros de Salud en donde, las revisiones periódicas al “Niño sano”, constituyen también un importante apoyo, ya que se les insta a seguir con una vida, llena de respeto y cariño hacia su familia y demás allegados, y a saber decir no, con entereza, a amistades que no le convengan, a todo tipo de drogas y al sexo sin protección, por los peligros, no solo de enfermedades, sino también, de embarazos no deseados.
         No es fácil pasar de un grado de infancia a un estado de adultez. En la vida nos toca aprender siempre, lo que ocurre es que cuando nuestros padres nos creen capaces de andar solos, y nos dejan decidir en algunas cuestiones, nos pensamos que ya lo sabemos todo… Éste, el periodo de la adolescencia,  es el “reto” a superar.
        
William Shakespeare nos dice:

“penséis lo que penséis, creo que
No están de más las buenas palabras.



Fuentes:
Antoni Bolinches: "Peter Pan puede crecer"
Eduardoruano.com ‘doce razones por las que un niño debería estudiar música’.
Prensa, Radio, T.V., Revistas y Libros pediátricos
Conocimientos adquiridos por, gran parte, de mi experiencia profesional.

Alicante 24/01/2014

Mª Jesús Ortega Torres