domingo, 26 de enero de 2014

ADOLESCENCIA




ADOLESCENCIA

(Hojas de Ensayo)


Los años nos enseñan
Muchas cosas que los
Días no saben nunca.
         Ralph w. Emerson
        

         Al periodo en el que  empezamos a mostrar nuestro “yo”, le llamamos adolescencia. Lo van a conformar muchas influencias, que unidas a las primordiales, como son las que van implícitas en los genomas de cada ser, va a influir, de modo esencial, la “genómica ambiental” como manipuladora principal de una conducta, que empieza a querer ser independiente.
         Su “EGO” va a seguir creciendo, además de por  la carga personal y ambiental, ahora también, orquestado por la revolución que le van a provocar  los cambios fisiológicos en su cuerpo y en su mente.
         Es un periodo muy difícil, trascendental y muy decisivo, ya que se va a adquirir, lo que llamamos “autonomía”, y desechando la opinión de los mayores, sus consejos y razonamientos, se  querrá, no solo suprimirlos, también hacer los suyos realidad, y, así  decir que pueden ser “ellos mismos”.
         La adolescencia, empieza en la pubertad, y es ésta su primera fase, en donde se llevan a efecto, los procesos físicos y fisiológicos que marcarán el camino, desde la edad de 10 años hasta los catorce, en las niñas, y desde los once años a los quince, en los niños. La ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD (O.M.S.), distingue una adolescencia temprana cuya periodicidad, termino de indicar, y una adolescencia tardía, que  comprende el periodo que va de los quince años, a los diecinueve o veintiún años.
         En la adolescencia se da el paso a la edad adulta, y se puede llamar a este periodo, de transición. Los cambios que van a influir en un desarrollo hacia la adultez, conllevarán un nuevo carácter en el joven, porque se inicia una rebeldía (mayor o menor), en los jóvenes, que a su vez se quejan de un rechazo por parte de los ya adultos, sean familiares, profesores, o bien, otras personas de su entorno. Estos rechazos, que no son otra cosa, que su propia resistencia, unida a el deseo de los allegados de que no tropiecen en la misma piedra, en que tropezaron ellos, y, los efectos y alteraciones que les produzcan, a cada adolescente, sus cambios hormonales, que acarrearán cambios fisiológicos y físicos, como ya he señalado anteriormente, y que le van a preparar para una vida sexual activa y apta para reproducirse. También se seguirá tejiendo su EGO, y este yo, tan especial, va a marcar su personalidad, aunque en esta época de transición a la adultez, es muy difícil que se dejen orientar cuando su rebeldía se hace muy notable, ya que busca su identidad. Cuando ésto llama la atención, porque es demasiado patente, a veces hace falta la ayuda de un profesional de la psicología, que dará unas pautas para la terapia y que el joven, generalmente, siempre acoge mejor que las  correcciones naturales de padres y maestros, por las que se revela y dice que las hacen “para fastidiarle”. Los jóvenes se tratan de desasir de las manos y los brazos de los padres protectores, y cuando se presencia una escena de rebeldía de hijos adolescentes con sus padres, parece que se ha pasado del amor al odio…, tal es la fuerza del “querer ser”.
         El joven adolescente, piensa, pero pocos se “paran a pensar”. Piensan de modo ligero, sin saber bien qué partido tomar, ya que parece, que la mayoría, se juegue a “cara o cruz”, lo que ha pensado, para tomar una determinación, y claro, puede haber mucho índice de error. Por costumbre, casi todos los adolescentes, ponen pegas a lo que se les dice, protestando si no se les hace caso, y, originando muchos conflictos familiares por no admitir ser dirigido y sin aceptar  algo de orientación, procura  siempre salirse con lo que se propone.
         Erróneamente, cree que no es querido, y se suele comparar, él mismo, con los insectos domésticos, que se aplastan, cuando aparecen, y se le ha de convencer para que retire esos pensamientos.
         Los adolescentes tienen que tropezar muchas veces, para decidirse a rectificar, y ésto se convierte, casi, en su único cauce de aprendizaje, que por otra parte, también es y ha sido el principal procedimiento de aprendizaje de quienes nos llamamos hoy día “adultos”, incluyendo a sus propios padres, que tendrán que cambiar, sus actitudes y ponerse de acuerdo, antes de recriminar al hijo que se tambalea inseguro ante las distintas opiniones de sus progenitores, si es que no se coordinan antes de hablarle.
         A veces, el adolescente no sabe qué resolución tomar y cuál de los dos (padre o madre), colma sus expectativas para decidirse. Ante ésto, suele elegir al amigo, o amiga “del alma”, como consejero, porque descubre el lío mental que tienen sus padres entre ellos, con respecto a él y sus, ahora, “nuevas circunstancias”. No es fácil convertir, sensaciones, impulsos, emociones…, en sentimientos, y ésta es una necesidad, que si no se realizara, le seguiría relegando en el infantilismo.
         En tiempos no muy lejanos, se trataba de orientar con charlas por profesionales de la enseñanza, religiosos, médicos y cine fórum, con temas al respecto, y libros, también, de carácter orientativo para jóvenes adolescentes, casi siempre, todo esto, condicionado a unas normas religiosas, que señalaban un camino para que los “problemas” tuviesen una solución. Generalmente, estos libros, se referían de modo selectivo, a el joven y a la joven, pues se les sabía  distintos, y sus sensibilidades  dispares merecían un trato especial y personalizado. Se empezó a valorar a la mujer, ensalzando sus cualidades y su rol en la familia, y potenciando su papel en la sociedad y su responsabilidad como futura madre y también futura educadora… Entre estos libros recuerdo “El diario de Ana María”, “El diario de Daniel”, “Triunfo” los tres del autor, Michael Qoist… Otro libro que fue muy leído, lo escribió Desclée de Brouwer y tiene el sugerente título de “En la encrucijada de la vida” (Libro para la joven).
         En la actualidad, son bastantes los autores que, desde el conocimiento del ser y que buscando las causas y los efectos circunstanciales en el comportamiento de cada persona, encuentran soluciones a problemas derivados a que es, precisamente, en la adolescencia y cuando seguimos tejiendo un  “ego” a veces mal dirigido, o no dirigido, valoran, lo que queda en nosotros de las vivencias familiares y sociales y lo que nos ha afectado, que hace anómalas las conductas mal influenciadas por unos progenitores que no fueron a una “escuela de padres”, y que por lo tanto, no personalizan una educación, sumidos, por otra parte, en la obligada tarea, del mantenimiento del hogar y otros problemas.
         Siguen habiendo tertulias, en donde se trata del tema “adolescencia”. La Radio y la T.V., prensa etc., también forman mucho y los padres deben prestar atención a una formación personalizada, que requiere minuciosidad, y que de su mejor o peor transmisión, va a depender una buena transición a la adultez.
         En los textos, en los que se trataban de encauzar, por la fe católica, las conductas adolescentes, se daba una visión, que aunque orientativa, era algo partidista, muy paternalista y excesivamente protectora, mermando la libertad, por su dogmatismo, ante el “peligro” en el joven, de saltarse  unas reglas preestablecidas, cuya infracción era motivo de “pecado mortal”.
         Las orientaciones de los psicólogos, actualmente, tienden al desarrollo del crecimiento en el joven adolescente y tratar de encontrar las causas, si existen, del no crecimiento. Me pareció, muy interesante leer el libro de Antoni Bolinches: “Peter Pan puede crecer”, en donde el autor nos da unas soluciones para  deshacernos de “ese padre”, y/o, “ese niño”, que no hemos desempolvado de nuestra personalidad y que la enmohece, la anquilosa y no la deja resurgir.
         El comentario de el profesor de Tuba del Conservatorio Profesional de Música de Zaragoza, Eduardo Ruano, que manifiesta que “estudiar música, ayuda a desarrollar, las capacidades, intelectuales, sociales y personales, mientras se divierten”, reafirma que se debe insistir y orientar, en el estudio de algún instrumento. Tanto el joven como el ya adulto, deberían ser estudiosos eternos,  o tener algún tipo de actividad, extra-laboral, que les acompañe. Siguiendo con el profesor Ruano, nos dice las doce ventajas que pueden tener  los niños, infantes o adolescentes, que estudian música, y que pueden encontrarse, en otras artes y/o deportes. Por citar alguna de estas doce ventajas, citaría la autoestima y el desarrollo en valores.
         Conocemos los resultados del desarrollo adolescente, de muchos de los niños “prodigio” que han poblado y siguen habitando el globo. Si bien es verdad que no todos lograron ser felices, también lo es, que los motivos, fueron generalmente, el aislamiento y envidias que  produjeron en su entorno…, ya se sabe que a nadie dejan ser profeta en su tierra, aunque Mozart y Schubert (entre otros muchos más músicos), lo consiguieron, madurando además, una estética personal, que creo, perdurará siempre.
          La afición a la lectura, como medio importante de formación, es muy entretenida e interesante. No pasa inadvertida y siempre se recomienda. Tenemos un ejemplo en el escritor Borges, al que su gran afición a la lectura desde una temprana edad, le llevó a ser un gran escritor, siendo sus primeras traducciones y narraciones en unas  edades, infantil y  adolescente. Ahora es considerado uno de los más peculiares escritores de nuestra época. Borges tuvo estos antecedentes, en sus padres, quienes le inculcaron, el amor a los libros, en su más tierna  infancia.
         Además de a la música, y a la lectura, la dedicación a otras bellas artes, y la práctica de deportes, elegidos dependiendo del gusto y capacidad de los jóvenes, hacen que el adolescente, pase mejor el “puente”, sin ver, continuamente, el abismo.
         Los padres tienen que asumir una responsabilidad de vigilancia y apoyo para con sus hijos, y la asistencia a los Centros de Salud en donde, las revisiones periódicas al “Niño sano”, constituyen también un importante apoyo, ya que se les insta a seguir con una vida, llena de respeto y cariño hacia su familia y demás allegados, y a saber decir no, con entereza, a amistades que no le convengan, a todo tipo de drogas y al sexo sin protección, por los peligros, no solo de enfermedades, sino también, de embarazos no deseados.
         No es fácil pasar de un grado de infancia a un estado de adultez. En la vida nos toca aprender siempre, lo que ocurre es que cuando nuestros padres nos creen capaces de andar solos, y nos dejan decidir en algunas cuestiones, nos pensamos que ya lo sabemos todo… Éste, el periodo de la adolescencia,  es el “reto” a superar.
        
William Shakespeare nos dice:

penséis lo que penséis, creo que
No están de más las buenas palabras.



Fuentes:
Antoni Bolinches: "Peter Pan puede crecer"
Eduardoruano.com ‘doce razones por las que un niño debería estudiar música’.
Prensa, Radio, T.V., Revistas y Libros pediátricos
Conocimientos adquiridos por, gran parte, de mi experiencia profesional.

Alicante 24/01/2014

Mª Jesús Ortega Torres

martes, 31 de diciembre de 2013

EL PECADO ORIGINAL

                           





 EL PECADO ORIGINAL


(Hojas de ensayo)

“VAS  A  MORIR CULPABLE,  COMO TODOS”
“VAS  A  MORIR, CULPABLE  COMO TODOS”
  “VAS  A  MORIR  CULPABLE   COMO  TODOS”
   “VAS  A  MORIR, CULPABLE,  COMO  TODOS”


            Esta frase, de encabezamiento, puede tener un sentido u otro porque según estén colocadas sus comas, se deduce algo diferente. El actor que la pronunció en la película francesa (La bûche), que vi estos días de fiesta, lo hizo como está escrita en la primera posición. Enseguida apunté la frase, porque cuando la escuché, me transportó a Adán y Eva y a su “pecado original”. Me transportó al huerto del Paraíso.
         Hicieran lo que hicieran…, Adán y Eva murieron culpables. Sin importar la posición de esas comas, y, dicha la frase en el momento de la expulsión del Paraíso, en cualquiera de sus formas podría haber servido a nuestros primeros padres, Adán y Eva, según la fe cristiana.
         La historia de la humanidad, relatada por las diversas religiones que conocemos, es totalmente distinta a la historia de la humanidad que se suscribe con el conocimiento científico - que no ha terminado de afianzarse-, y que, avalada por los juicios de hombres de ciencia, es capaz de profundizar en los enigmas que el Universo nos ha planteado. Se van descubriendo nuevos hechos, viejos enigmas, a veces por casualidad (aunque hay que saber descifrar esa casualidad), y a veces por datos, en base a lo conocido o cambiándolo todo o parte de lo investigado, por una nueva inspiración o descubrimiento, que hace que lo resuelto, hasta entonces, quede arrinconado y se respete el nuevo descubrimiento o la nueva teoría.
         Ciencia y religión… Religión y ciencia, no se ponen de acuerdo en el origen del hombre. No lo hacen porque la ciencia trata de descubrir quién es  el ser humano, y trata de investigar las respuestas a todas las  preguntas: las que sugieren tiempos pasados  y  las que se plantean ahora.
         Las religiones al tratar del origen del hombre, le da a éste,  un inicio divino, condicionándole al “misterio”,  a lo que “solo puede hacer Dios” o se puede hacer “por mediación de Dios”. Lo condiciona a unos dogmas y a unos comportamientos, que, predeterminados, y según el tiempo en que ocurra y según la religión enunciadora, van a establecer  una conducta u otra.
          En el Antiguo Testamento y en su primer libro, “El Génesis”,  encontramos, en sus dos primeros capítulos, la primera contradicción.
         En el primer capítulo (Génesis 1: 25-26),  se dice que Dios creó primero a los animales y después al hombre y a la mujer.
         En el segundo capítulo (Génesis 2: 4), a Dios se le llama Jehová, crea primero al hombre, colocándole en el “huerto del Edén”, después a los animales, y por último, y de una costilla de Adán, crea a Eva, la primera mujer.
         Estas dos versiones, al parecer, distantes en el tiempo, y según algunos estudiosos de las Sagradas Escrituras, tienen ambas su verdad, y solo es la distinta interpretación de las mismas, lo que las hace diferentes.
         En el planteamiento sobre el advenimiento y la evolución del hombre en la tierra hay  distintas resoluciones, ya que los científicos, filósofos y los padres de la Iglesia, muy pocas veces han coincidido en sus afirmaciones y conclusiones, antes al contrario, siempre hemos conocido  una lucha tenaz - la historia nos lo cuenta -, entre los pensadores, que oponían su criterio y cuyas desavenencias no han terminado.
         Hay además, una intención en lo dicho y otra en lo que después se transmite, ya que nuestra libertad, nos hace cambiar lo que otros dijeron y lo acomodamos a nuestro particular criterio y, con nuestro pensamiento, deformamos y cambiamos totalmente el sentido de lo que se quiso decir por el autor, omitiendo y añadiendo, a voluntad,  palabras que cambian textos e ideas. Lo hemos comprobado al leer algunos de los textos de las Sagradas Escrituras y también en diversas  obras literarias y en sus diversas traducciones. La interpretación dada a esas enseñanzas y escritos, es distinta y evidente, cambiando, totalmente, el sentido, si se sacan frases de contexto o se omiten o añaden palabras o ideas propias del traductor.

         Esta frase de la película  “La bûche”, sugerirá en quien la lea con distinta puntuación, distintas sensaciones. A mí me ha producido algunas de las que puede generar…

“VAS A MORIR CULPABLE, COMO TODOS”:
 Un hijo nacido  de una relación, fuera del matrimonio, le dice a su padre biológico que se excuse o no se excuse, se arrepienta o no se arrepienta, va a morir culpable. Lo hecho, no tiene remedio (es él), no tiene perdón (le ha hecho vivir siempre avergonzado -o no-, y como un bastardo). El hijo entra en ese “todos”, como su padre.
         “La bûche”, es una película francesa (1999), y  aunque las películas sean ficción, la realidad las suele superar. Ahora lo sabemos porque estamos continuamente leyendo noticias, crónicas, etc., es decir, estamos bastante más documentados que antaño y la T.V. y nuestros ordenadores, también nos ayudan bastante en toda clase de información de la realidad cotidiana. No podemos cambiar nada después de ya hecho. Todo sucede y ahí queda…, para la posteridad, para la historia. La conciencia de culpabilidad, nos ha sido  impuesta aunque no es igual en todos.
“VAS A MORIR, CULPABLE COMO TODOS”:
             Es una afirmación que se sabe por el día a día… No pasa uno siquiera, sin que muera alguien, y además: “culpable como todos”, porque: “quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra”, y éstas son palabras de Jesucristo en defensa de la mujer adúltera, que nos transmite el Evangelio de San Juan (6:14). Aunque la  humanidad investigada  de modo científico, se considere de distinta forma que la recreada por las diversas religiones, en este caso, la ciencia, también sabe de la tendencia del ser humano, a salirse de lo establecido como “legal”… La vanidad humana y el poder, ayudan mucho a no cumplir como personas y pasar del “otro” o acusarle desde una altura que se presupone honesta, pero que también, aunque lo fuese, es susceptible de culpa.
“VAS A MORIR CULPABLE COMO TODOS”:
            No se da respiro. Es evidente y sin escapatoria posible. El veredicto parece estar prescrito desde antes del nacimiento. Quien te manda nacer, ya sabe a qué te manda: a morir y a ser culpable.
         ¿A quién estoy inculpando yo…?
¿Cómo me atrevo…?
         Con los conocimientos adquiridos, somos más independientes en nuestros criterios, y, obedeciendo a nuestra evolución personal, llegamos a conclusiones sobre nuestra propia conciencia, sabiendo que ésta nos dicta una buena o mala conducta, y que de nosotros, personalmente, depende el obrar de un modo u otro.
         La vida es conformismo ya que, pocas veces o nunca suceden las cosas como tú quisieras. A menudo, orientas tu vida en una dirección, de la que luego te arrepientes, porque no te ha llevado a una felicidad mediata. Puede suceder también que te das cuenta que dicha felicidad, te ha pasado rozando, pero se ha ido de tu lado, sin aparente remordimiento.
“VAS A MORIR, CULPABLE, COMO TODOS”:
          Te han enjuiciado, te han condenado y te han creído culpable, como a todos los que te precedieron, o van detrás de ti y han cometido o cometerán, iguales  o parecidas faltas, susceptibles de idéntico castigo. Esta frase ya lleva implícito el castigo, porque se le está hablando a alguien, en segunda persona: “tú vas a morir” (de inmediato) y no le da opción… Quien así piense, es posible que se crea con derecho a juzgar a todos menos a él mismo y esto es un peligro.  Esa coma después de morir, me hace pensar en un anfiteatro romano, y a cualquiera de sus violentos  emperadores, con el dedo pulgar de su mano derecha hacia abajo (Nerón, Calígula - por ser tan peculiares -, por ejemplo), para ejecutar a un ferviente cristiano sin demora. Entonces, todos los cristianos eran culpables. Costó mucho tiempo, varios siglos, que se creyera lo contrario, repitiéndose la historia, pero al revés.
        
         Yo no creo que seamos culpables. No somos culpables, al menos, de haber nacido. Es gratificante pensar, que estamos en la Tierra por una necesidad de amor y de amar, pues el amor es una necesidad inherente en nosotros, que va unido al instinto, reflejo, que compartimos con los animales.
         La tierra ha evolucionado y hemos evolucionado los seres humanos, con ella en ese tiempo, que por otra parte, es mucho tiempo… tanto tiempo, que parece una eternidad y muy difícil de imaginar.
         Según la ciencia, fue gracias a que los seres unicelulares (en un principio bacterias y virus microscópicos, solamente), que se formaron en  un ámbito húmedo en nuestro planeta, evolucionaron y se, transformaron.
         Cuatro mil cuatrocientos setenta  millones de años, se sabe que es el tiempo de vida de la tierra y dos millones y medio de años cuenta la existencia humana sobre la tierra.
          Los geofísicos, paleontólogos, arqueólogos, astrólogos y muchos otros expertos científicos, nos lo cuentan actualmente, según van haciendo sus descubrimientos, por todo el planeta y nos lo transmiten por diversos medios (publicaciones científicas, prensa, T.V., radio, etc.) Hace muy pocos días se nos mostraba un pez primario, cuyo origen data, de más de trescientos millones de años, llamado COELATÁN, en un documental de T.V. con la gran alegría- euforia pura-, del científico que dio fe de su existencia, mostrándonoslo recién capturado.
          TEIA era un planeta más grande que Marte que chocó contra la Tierra, siendo a consecuencia de ese golpe y de la velocidad en que se produjo, como se desprendió de nuestro planeta un trozo, originando  nuestro satélite: La Luna.
         Actualmente, conocemos casi al momento, el nacimiento de una nueva estrella. También su muerte después de millones de años de existencia, a la que llaman “SUPER NOVA”, que luce al final, paradójicamente, con un potente estallido de luz, con el que preconiza su fin.
         La ciencia es buena cuando trata de despejar incógnitas que han estado ocultas tanto tiempo, y lo hace con una finalidad de progreso y para que no nos veamos abocados a caer siempre en iguales errores. De momento, no establece dogmas. Hay unas reglas que vienen dadas por el avance del conocimiento. También investiga sobre enfermedades y trata de paliarlas y si puede curarlas, lo hace. Como la ciencia no es exacta, tras ensayos y experimentos…, a una teoría, sucede en periodos más o menos largos, otra teoría, que anula, o modifica la anterior, pero no hay muertes entre los científicos. No se mata ni se generan guerras, porque otro sabio, otro hombre de ciencia, con mejor y mayor juicio, haya enfocado un tema de otro modo, que en su tiempo había sido aceptado como verdadero. La nueva teoría, y las nuevas investigaciones son quienes tienen que arrinconar lo antes hecho.
          No pasa igual, con las creencias religiosas y siempre, y en los confines del tiempo, ha habido y parece que seguirá habiendo,  guerras, crímenes y otras injusticias del hombre para con el hombre,  por sus fanatismos religiosos, que por la presunta, salvación de su alma, provoca daños a la libertad de quien no piensa igual, que sus estrictos dogmatismos, que según la época, se  interpretan de un modo u otro. Ha habido y sigue habiendo, guerras, muerte, injusticias, sin considerar que estamos aquí, para vivir y no para eliminar a todo aquél, que no sea del mismo criterio o la misma religión, pasa también, con demasiada frecuencia, en política, y mucho en políticas orientadas y dependientes de fanatismos religiosos.
         Buscar la perfección es natural, pero nuestra civilización está muy  fragmentada y es muy desigual  su evolución, por lo que todavía queda un largo recorrido.

Documentación:
Prensa, Radio, Libros, TV, Cine, Google…
Tertulias
Deducciones personales

Alicante 31/12/2013
Mª Jesús Ortega Torres
        
        


viernes, 6 de diciembre de 2013


Se han cumplido, el pasado día dos de este mes de diciembre, los dos años de la muerte de nuestro gran poeta y amigo Emilio Victoria Muñoz.
Con este poema le recordamos con cariño.


“DESAMOR”
 Cuando ayer me ofreciste tu cariño
me hiciste el más feliz de los mortales,
y puse en él todas mis facultades,
y gocé de tu amor igual que un niño
con un juguete nuevo, te lo juro.
Y hasta traté de ser feliz contigo.
                              No sabía que un día mi castigo
habría de ser aquel amor seguro.

Pero ¡qué lejos está aquel ayer!
No puedo reprocharte tu desvío
pues que tu corazón, igual que el mío,
son mudables  en cosas del querer.

Sin duda me dirás que hemos vivido
instantes de placer incontrolado.
Será verdad, más mira que ha quedado
de la hoguera que entonces encendimos.
De aquello quedan los rescoldos fríos
apenas solamente  un buen recuerdo.
Pero… ¿Aquello fue Amor? Si no me acuerdo
siquiera que dio paso a tus desvíos.
Ahora, al reflexionar, lo veo claro:
Lo nuestro no fue amor, no fue cariño;
fue pasión desbordada, solo un guiño
al placer y a la vida, y sin reparo.
Pero ¿Es así  el Amor voluble, y caro?
Yo tengo la esperanza de que un día
Llegue Amor verdadero, por la vía
Del Cielo y de la Mar, hasta mi faro.

Emilio Victoria Muñoz



martes, 26 de noviembre de 2013

EMIGRACIÓN-INMIGRACIÓN







EMIGRACIÓN-INMIGRACIÓN


 (HOJAS DE ENSAYO)               

        En la novela “La ignorancia”, Milan Kundera nos habla de la emigración.
        Con verdadero placer he vuelto a releer, este testigo novelado, que pone como motivo fundamental, el hecho cotidiano y acentuado por la crisis mundial, que es la emigración, es decir, la infinidad de personas en todo el globo, que cambia su país por otro, con la intención de una esperanza de bienestar.
        Kundera pone en palabras de Irina, una de los protagonistas de la novela, unos versos del poeta checo Jan Skacel, que hablan de la tristeza que le rodea. A Irina le ocurre igual que a Skacel, porque le rodea la desesperanza…
        Los versos de Jan Skacel dicen que: “quiere llevarse la tristeza muy lejos, hacerse con ella una casa, encerrarse dentro durante trescientos años, y durante esos años, no abrir la puerta; no abrir la puerta a nadie”.
        Aquí, yo pienso que la tristeza es sinónimo del país abandonado. Tanto quiere a su país, que no  quiere desasirse de él. Su tristeza la convierte en casa, de la que no quiere salir nunca. Lleva en su alma a su país, el país es su alma; el tiempo de trescientos años es  muy exagerado, ya que nadie vive trescientos años, constituyendo con el alejamiento y su ansiada soledad (quiere que no entre nadie), un  dolor muy subjetivo, metáfora de amor eterno a su país.
        Sin embargo Kundera dice textualmente de estos versos: “Si Skacel se encerró para pasar trescientos años en la casa de la tristeza, era porque veía su país engullido para siempre jamás por el imperio del Este. Se equivocaba. Todo el mundo se equivoca acerca del porvenir. El ser humano solo puede estar seguro del momento presente”.
         Yo creo haber traducido unos sentimientos. Kundera traduce el error de cálculo en el tiempo, de un asentamiento revolucionario y duda de la intuición que se pueda tener para calibrar el futuro.
       
        Un país se abandona por fuerzas mayores. El emigrante no es un turista que se va  de su país a otro a conocerle, a pasar unas vacaciones y divertirse el máximo posible. Cuando así va, gasta el dinero que ha estipulado para su tiempo de ocio, alegremente, porque sabe que cuando vuelva tendrá su trabajo y con él, conseguirá seguir  otro año de rutinas (más o menos), pero seguro, para lograr otras vacaciones, renovar el coche o para ahorrar simplemente, para  las vacas flacas, cosa tan necesaria hoy día. Se emigra porque se tiene necesidad de tener lo imprescindible para vivir, y en el sitio de origen, por diversas causas, no se tiene. Se necesita la paz para vivir, y en lugares con guerras, peligran las personas y se hacen éxodos de familias enteras a lugares en los que se les acoge. Los disidentes, si no huyen, corren el riesgo de cárcel o ejecución, según las leyes que rijan…
        Sabemos que en todos los países del mundo, hay muchas diferencias en cuanto a la legislación sobre los inmigrantes o personas que llegan emigrados de sus lugares de residencia. Hay lugares en los que se necesita un permiso de trabajo para poder pasar, y si no demuestras que estás de vacaciones, haciendo gala de una cantidad determinada e impuesta por esos países, o se muestra el citado permiso de trabajo, no se entra. Se procura así un orden que no se les escapa de las manos, y que sumados a los problemas, que se tienen sin buscar, harían la vida menos óptima.
        Estos países más evolucionados, notan la inmigración, de modo muy distinto de los estados que tienen “entrada libre”, y que llegando, los inmigrantes,  con las manos vacías, sin trabajo a países con gran número propio de parados, solo crean conflictos, porque se es más a repartir, y no solo entran posibles trabajadores, también entran estafadores y gentes buscadas por la policía internacional, de las que no se puede esperar nada bueno…, por lo que vemos, que se crean problemas, tanto para la persona que llega, como para el estado que las recibe.
        A nuestros hogares no dejamos pasar a personas que no  nos merecen confianza. Entran familiares y amigos, que creemos que no nos van a insultar, robar o agredir físicamente. Entran personas a reparar algo que se nos ha estropeado, y les dejamos pasar con cordialidad, porque nos van a sacar de un apuro. Si vemos que alguien que creíamos amigo, se pasa, le negamos la vuelta, no queremos una segunda sorpresa.
        Ésto, elevado a nación, debería ser igual. Por supuesto, no es tan simple, pero seguro que se crearían muchos puestos de trabajo organizando unas inmigraciones, que ahora, aunque nos traen su cultura, también nos traen muchos problemas.
        Todos nos hemos “capitalizado”. Cuando más tenemos más queremos…, pero los gobiernos, bancos, empresas nos están demostrando que muchos de sus miembros, se han apropiado de fondos que pertenecen al ciudadano y que además de dejarle sin trabajo, le dejan sin los ahorros de toda la vida. Nunca se ha estado más en la calle que ahora, y se huye a otras calles, a otros lugares en busca de un porvenir que no se encuentra en el propio país.
        No solo se mueve la parte física que es inherente, también entran  los sentimientos que igualmente lo son y se juega demasiado con ellos. Se obliga a salir y en los lugares que se piensa, son de acogida, esperan incertidumbres… No se sabe dónde estará el hueco para aparcar, y lo que es peor, se tarda mucho en saber si ese hueco existe.
        Cuando Josef, el otro importante protagonista de la novela de Milan Kundera, decide volver a Bohemia, no sabe lo que se va a encontrar, siente temor, desconfianza…, son sensaciones naturales de alguien inteligente, que presiente, que puede resultar molesto hasta para su propia familia.
        Salió huyendo, dos décadas atrás, de un régimen que le asfixiaba y le controlaba al máximo quitándole su libertad. Con su huida, creó problemas a la familia que quedaba, porque el régimen daba la espalda a los cercanos de los huidos. No le comunican los fallecimientos de sus seres queridos en este tiempo, llevando una  sorpresa cuando visita la tumba de su madre y se encuentra los nombres de quienes creía con vida, allí enterrados. Veinte años han cambiado la fisonomía de su hermano y su cuñada…, no solo eso, además de parecerle otros, se han anexionado sus pertenencias. Su hermano le dice que no necesitarán abogados, que le piensa pagar en metálico, pero nada de lo que le pertenecía por derecho, está a su nombre… Nota que ahora no tiene nexos con su tierra, nada le hace crear lazos y le motivan más los recuerdos de su tierra de acogida. Demuestra Josef, que los seres humanos vuelven donde han encontrado el amor, aunque ya no puedan abrazarse físicamente, porque una enfermedad se haya llevado a su esposa.
        Los sentimientos se transforman. Se trata de ser uno mismo, no otro, pero no siempre se consigue…Por otro lado cambiar una cultura propia por la del nuevo destino, requiere esfuerzo y sacrificios ímprobos.
        Al tema de la Emigración-Inmigración, tan lleno de injusticias, incógnitas y preguntas todavía sin respuesta, ponen contrapunto estos versos de Skacel que parecen también contradictorios pero…, implícitos quedan los sueños:

“A veces, al mediodía,
con las aguas del río
se ve pasar la noche…”

Torrevieja 23/11/2013
Mª Jesús Ortega Torres

       







        

lunes, 4 de noviembre de 2013

EL CIELO ME MIRA A MI







EL CIELO ME MIRA A MI,
mira a quienes le miramos,
manos blancas, nuestras manos
que solo piden amor.

Palabra mágica ésta, que llena mil ilusiones,
son nuestras aspiraciones, las que llevan a soñar.
Está en todo, esa palabra, que solo nos da alegría,
y yo quiero hacerla mía, ¿y tú también? ¡cómo no!

Hay una flor olorosa, en el jardín, muy hermosa,
que se ofrece si hay amor. Si es roja se la distingue…
amor hay entre dos almas, cuando brota la ilusión.
Pero esta flor pronto muere, y avisa… ¡nada es eterno!

Mas sigue nuestro delirio, sigue nuestra voluntad
porque queremos amar… y a veces lo conseguimos.
Una flor traerá otra flor, y si es el mismo amor,
y si no se marchitara, quedará en el corazón,

pues su aroma misterioso, se guardará eternamente
y hasta que dure ese amor, su perfume es permanente…
El cielo me mira a mí. Mira a quienes le miramos,
manos blancas nuestras manos, rojos corazón y flor.

TORREVIEJA 2/11/2013
Mª Jesús Ortega Torres




jueves, 24 de octubre de 2013

CRECER






CRECER

(Hojas de ensayo)

“El yo no es algo que es, sino algo que será. Es una tarea.”

Sören A. Kierkegaard
       
        
        Un niño recién nacido, suele aumentar físicamente de talla, cada mes, de uno, a un centímetro y medio. Hay niños recién nacidos que nacen con un percentil del 97%, y suelen crecer, por lo general, hasta dos centímetros al mes, durante los doce primeros meses.
        El desarrollo psicomotor es muy variable en los niños…,  los hay que gatean muy pronto y suelen andar antes del año, aunque a veces, ocurre, que no siguen con la misma rapidez, su desarrollo psicomotor y es distinta, también, y dentro de su desarrollo, su interactuación con los demás. Todo es muy variable y personal desde el principio, y pocas cosas son exactas.
        Al crecer, el ser humano, se verá influenciado por los genes, la alimentación y los cuidados de los padres biológicos o adoptivos, cuidados que si son de mucho cariño, le van a dar mayor satisfacción, que si no lo son, y se va a notar, a muy corto plazo,  en su desarrollo físico e intelectual o emocional.
        El cariño a los bebés, despierta su alma. Los bebés sonríen cuando se les da muestras de cariño, de amor por parte de sus familiares, y se vuelven tristes y llegan a enfermar, si no  sienten esas sensaciones afectivas, placenteras y necesarias para su desarrollo.
        Desde el último empujón  al nacer y la primera sonrisa que nos dedica nuestra madre, tenemos alma.
        ¿Se puede considerar al alma, parte del ser?, ¿se puede decir que representa el 50% de nosotros, siendo el otro cincuenta por ciento la porción física?
        La respuesta creo que es no. El alma lo inunda todo, es etérea, liviana y densa a la vez. La sentimos en la piel, en una uña…, en cualquier parte y hasta en el aire, en el fenómeno de la respiración, pero donde más, siento que es, que está, es en el pensamiento, porque nosotros somos nuestro pensamiento.
        La llamamos alma, como la podríamos llamar: esencia, espíritu, inteligencia, conciencia…, que son sus sinónimos. Como oponentes: materia, cuerpo.
        Todo lo que representa el alma va íntimamente unido a la materia, compartiéndola. Sin su soporte material, el alma solo fluye en el recuerdo, que tenemos nosotros, de los que nos faltan. El recuerdo del otro  es personificado por nuestra memoria,  si se trata de alguien conocido, querido, amado, odiado, temido, despreciado… o, simplemente, si por algo nos llamó la atención.
        Ha quedado en nosotros un “poso de impresiones”, que a lo largo de su vida, nos ha transmitido, y, su personalidad única, la tenemos bien marcada y la transmitimos casi por inercia, con su consiguiente paradoja de ser iguales entre nosotros, pero diferentes al mismo tiempo, en calidad de irrepetibles.
        La esencia del ser, ha sido estudiada en todos los tiempos. Ya, desde épocas anteriores a nuestra era cristiana, había gran polémica sobre su ubicación y funciones en el ser humano.
        El hacerla inmortal, es una creencia que los cristianos y, anteriormente, con las teorías de la reencarnación, confirmaban que en la muerte, el alma vuela del  soporte físico o cuerpo, pero, sigue viviendo, aunque no se sepa ubicar el lugar o esta cuestión haya dado origen a teorías, religiones, supersticiones  y fantasías, que nos han acompañado en todos los tiempos.
        El ser humano es social, también hay otros seres vivos que lo son porque se necesitan, conviven y se las ingenian creando nuevas formas de convivencia, pero el ser humano razona, no solo se mueve por instinto…
        La primera célula de la  sociedad es la familia, en donde hay unas obligaciones y unos deberes, entre padres e hijos y viceversa. En la edad infantil de los hijos, los padres no deben ser   amigos, deben ser guías, pero con una empatía, necesaria y suficiente, que logre satisfacer las necesidades, tanto físicas o fisiológicas, como psíquicas.
        Su empatía, ha de ser perfecta, los padres tienen que tener la facultad de retroceder en el tiempo; no se puede dirigir a un niño desde las alturas de un adulto…, hay que hacerse niño para apreciar las necesidades que cada uno de los hijos tiene, porque aunque tengan el mismo núcleo familiar, todos los hijos son diferentes y necesitan un trato personalizado, que además de marcar su personalidad, les servirá para hacerlos más fuertes, y en su calidad de receptores, aplicar lo aprehendido.
        Tanto el niño como el adulto necesitan de la sociedad, en quien se apoyan, y formando parte de ella, se moldean y  la moldean,  ofertando su razón de ser.
        El hombre es un animal social que se realiza participando y trabajando en su círculo inmediato, y, que aportando su granito de arena, hace que su colaboración sea imprescindible, para la mejoría de todo y de todos. Si el esfuerzo es de todos, se conseguirá con poco esfuerzo individual…, lo difícil es ponerse de acuerdo en el cómo, porque todos tendemos a orientar nuestro brío, a nuestro personal beneficio y no para el bien general. La mayoría de las veces, eludimos responsabilidades, y considerando que otros piensan por nosotros, como ocurre en el caso de los políticos, les colgamos la culpa a ellos de todo lo malo que sucede a nuestro alrededor, y sin ejecutar nuestro derecho al pataleo públicamente, callamos, siendo nuestra familia y alrededores, quienes acusan nuestro disgusto y nuestra cobardía al no participar por medio de periódicos, y otros vías de comunicación, activamente, para que la sociedad en la que nos desenvolvemos, lleve nuestra colaboración de modo real en lo que querríamos modificar, antes de que se legisle, o nos moleste, si ha sido legislado ya, de modo partidista o injusto.
        No tendremos la sartén por el mango, si no ocupamos un puesto en el que se escuche nuestra voz, pero también la podemos alzar, a nuestro modo…, y un modo de hacerlo, es poner atención en lo que nos interesa y adquirir los conocimientos necesarios para poder expresar nuestra conformidad o disconformidad y así poder manifestarnos al respecto. ¡Ya encontraremos el modo…¡“Poder es querer”! En el caso concerniente a la prole, procurar que desde pequeños, se eduquen en unos valores, que les hagan desarrollar, posteriormente, unas defensas contra la adversidad y en pro de la anhelada felicidad, que es a lo que se debe aspirar, y si cambiamos la idea de triunfar por la de poder trabajar en algo que  guste, y estar con quien te quiera y quieras, también ayudará para lograr un mayor gozo y una paz personal.
        …Y, es que el alma se duele, y de la melancolía se pasa a la tristeza y de ésta a la depresión. Si observamos nuestro entorno, vemos un mundo deprimido porque la fórmula para ser feliz la tenemos encerrada en nosotros mismos, y no sabemos donde hemos puesto la llave para liberarla. Tener esa felicidad de vez en cuando, sería lo ideal ya que la vida moderna, nos dota de medios que ayudarían  al menos a sobrevivir con mínimas preocupaciones,  pero eso hay que trabajarlo y conseguirlo poco a poco. Es importante pensar, lograr dar con los problemas de cada uno, empezando por el que inició la cadena, y poco a poco irles eliminando. Primordial es el primero que generó los demás.
        ¿Nos puede enfermar un pensamiento? ¿Nos puede sanar…?
¡Claro!, en nuestro cerebro existe la plasticidad (nos da buenas lecciones de ello, nuestro divulgador científico Eduardo Punset,  en T. V. E.), se ha descubierto que es maleable, se podía decir que tenemos un cerebro a nuestra medida y tenemos que acostumbrarnos a ideas que nos ayuden y desechar las que nos perjudican. Hay que seleccionar, no descuidarse.

        Es tan importante todo, que no estar atentos y olvidar algo en nosotros, puede llevarnos a dolencias del alma, y después a dolencias físicas, pues se somatiza todo, porque, en nuestro organismo, todo está muy interrelacionado. Siendo nuestra formación, veinte años antes de nacer (según la vieja escuela de pedagogía), la que va a ayudar, a no olvidar nada, porque los padres estarán pendientes, y aplicando sus conocimientos para el crecimiento total.

Marco Aurelio nos dice:
“Acomódate a las cosas que la suerte te ha destinado, y ama con verdadero amor a los hombres con quienes debes convivir.”

“En ninguna parte, puede hallar el hombre un retiro tan apacible y tranquilo,  como en la intimidad de su alma.”

Friedich Nietzche afirma  que:
“Quien siembra en el espíritu, planta un árbol a larga fecha”

Alicante 15/10/2013
Mª Jesús Ortega Torres