lunes, 4 de septiembre de 2017

BREVE SEMBLANZA de FRANCISCO de QUEVEDO y POEMA







BREVE SEMBLANZA de FRANCISCO de QUEVEDO

y

POEMA


            En Francisco Gómez de Quevedo Villegas y Santibáñez Cevallos, tenemos a un escritor que fue grande entre los grandes ya que, su condición natural de saber, estuvo acompañada por una sagaz inteligencia, satírica, atrevida, que le ayudó a ser muy preciso en sus juicios. Nacido en Madrid el día catorce de Septiembre del año 1580, su muerte aconteció en Villanueva de los Infantes (Ciudad Real) el día ocho de Septiembre de 1645, —dentro de unos días se cumplirán 372 años de su muerte—. De su poema “Morirás”, sus primeros versos nos dicen:

“Fuera verdad entera si dijeras has muerto y mueres; lo que pasó lo tiene la muerte, lo que pasa lo va llevando. Morirás. Desde que nací lo sé, por eso lo espero y no lo temo. Morirás. No dices bien: di que acabaré de morir y acertarás, pues con la vida empecé la muerte. Morirás. Me dices lo que sé y callas lo que no sé, que es el cuándo. Morirás. Con todos hablas y todos te sacarán verdadero y tu vida a ti propio. Morirás. Si he vivido bien, empezaré a vivir; si mal, empezaré a morir. Morirás. No me alborotará hacer lo que todos han hecho y lo que todos harán”.

            Le correspondió la misión, como nos contaba el poeta, escritor y guionista, Antonio Gala en su biográfico episodio  de “Paisaje con figuras”, de “levantar acta”, y hacerla con la realidad: “Ni con optimismo ni con pesimismo”, sino un acta veraz de lo que acaecía en su tiempo, y por cuya confesión obtuvo, eso sí, un alivio personal en su desahogo, pero no pocos problemas, en la España confusa y pendenciera, de un “Siglo de Oro” en cuanto a las Letras y las Artes, pero época difícil, para  la convivencia en una Corte, en donde una palabra más alta que otra o “equivocada”, podía llevar a un encierro perpetuo, al destierro, a una puñalada trapera o a la hoguera.
            En su soledad luchó:

“El que sabe estar solo, entre las gentes se sabe solo acompañar”.
           
            Conoció la traición de amigos y servidores, y lo que ganó en pleitos no lo pudo disfrutar, siendo su sobrino, Pedro Alderete, quien recogió los frutos materiales de sus desvelos. Sus poemas, muchos de ellos satíricos y adornados con palabras muy del pueblo, le salían como flechas envenenadas, parecía no querer quedarse con nada, todo lo que sentía lo expresaba con su gracia natural y sin ni una pizca de represión. No tuvo suerte en el amor, o quizá sus dudas de perder la libertad, no dejaron florecer y recrear para sí esa suerte. Su único matrimonio duró solo tres meses y posiblemente fue ese tiempo el más angustioso de su vida. No obstante, hay muchos poemas amorosos, dedicados a distintas damas amadas,  y que a pesar de su demostrada misoginia, dan fe de que estuvo enamorado varias veces, pues vibró el sentimiento en ellos y la pasión. Nos dice, al respecto del amor, que:
“El amor es fe y no ciencia”

             Al visitar en la pasada primavera, Villanueva de los Infantes y también La Torre de Juan Abad, en cuyos escenarios, llenos de historia y belleza medieval, se percibe la figura, el pensamiento y la palabra de nuestro genuino Quevedo, yo me sentí motivada a conocerle mejor y después de leer algo más sobre su vida y su obra, me surgió, casi espontáneamente, un poema, cuya protagonista hace del amor, su fe personal y se aferra a todos los amores que le van surgiendo. Yo no he querido liberarla del argot tan natural y habitual, de quien para mí ha sido el motivo de mi inspiración: FRANCISCO DE QUEVEDO.
Mi poema no es una “emulación”.
Sencillamente creo que es: Mi afecto intemporal.

Fuentes en:
Los versos de “MORIRÁS” , tomados de la web de danieltuban (wwwdanieltuban.com)
https://es.wikipedia.org/wiki/Paisaje_con_figuras
Ilustraciones de la imagen de FRANCISCO de QUEVEDO y de "La casa de los estudios" en VILLANUEVA de los INFANTES tomadas de Internet


ALICANTE 2/09/17
Mª Jesús Ortega Torres



SOLO POR DESEO

¡Vacío, vacío…!
Vacío, vacío total en la vida, si no la llenamos de sentimientos.
Aunque se sufra y duela,  porque los han perfumado…,
mejor dicho, o peor dicho, según  apreciemos, pues:
                           Se-han-cagado-en-ellos.
 Huele, huele a distancia. ¿…Volveremos a empezar?
Andar sin sentir. Andar sin amar… Soñar que él me espera.
 Sí, sí… Siempre SOÑAR, porque si no hay SUEÑOS: Sería vegetar.
Marchó, de mi lado, una noche fría. Ningún tierno abrazo ¡Ninguna alegría!
Su mirada triste ¡Vacía, vacía! Sus brazos amantes, ya no respondían.
¡Mieeeerrrdddaaaaa…!  —Yo grité —:“Este no es mi Juan, que me lo han cambiao”
Tampoco mi Pedro ¡Tampoco Tomás! …Entonces, ¿quién es?

…Me puse a pensar:

¿Quién será el bellaco que no me abrazó? No me dio ¡… Ni un beso!
Y, ¿qué no, le he hecho yo?
¿No será el Onofre, el que se escapó? Y así, yo rumiando, sonó el aldabón.
También, sin pensarlo: ¡Salí en camisón!
Mis rubios cabellos dorados de sol, rizados de sueños, pedían AMOR.
…Y, en la puerta estaba ese amor soñado,
siempre susodicho en mentes sensibles, que, buscando ventura,
buscan otra LUZ.
Con capa de luto, altiva, atrevida, encontré al galán.
Un sayo portaba. Arcaico jubón, cuello de “golilla”, y,
calzones largos, botas abrigadas.
También yo, escuchaba, del, su corazón
… Porque su palabra, firme, a él desnudó:
“¿Me permite el paso?”. Quedo, susurrante, a mí me espetó,
luego, en un instante, él continuó:


“¡Divina Señora, vengo en pos de AMOR!
Pablos, caminante, al igual que yo,
por unos ducados, aquí me envió.
Me habló de belleza, también de pasión.
Lujurias  henchidas, de gran emoción,
que buscan vivir…: Placer y perdón.
Y aquí me encontráis pidiéndoos AMOR.
Caminante soy ¡…No tengo Señor!
¡Sed Vos mi Señora! …Os ruego el favor.



Y así, el caminante: No es otro—SOY  YO—.
De triste a contento tornara la marcha,
y el camino angosto tornará liviano,
profundo e inmenso, claro y transparente,
como agua de ríos, de mares y océanos,
que nutren las tierras, lavan nuestros cuerpos,
lavan nuestras almas y os hacen  a vos, vuesa mercé: SOÑAR…
 Y…: SOÑAR, a nos”.
…Con esa su labia. Con esa su gracia, mi escala subió
el buen CABALLERO, y, hablóme de AMOR…

Y, aunque no letrada, me bastó su voz,
porfiados susurros en dulces palabras,
su ardiente mirada y un rayo de luna
                                                                          —con su resplandor—,
hicieron la noche, de triste y callada,
muy alborozada, con risas trabadas,
tan entrelazadas, que no terminaban,
y hacían mudanza en mi corazón.

Ya no digo: ¡Mieeerrddaaaaa!
El hígado rojo yo vuelvo a tener.
Este nigromante de buena presencia,
cambíome la olor, que de pura mierda
a jazmín ufano, solo por deseo, su beso trocó.


ALICANTE 15/06/2017
Mª Jesús  Ortega Torres











sábado, 26 de agosto de 2017

EL TREN DE LAS ONCE




EL TREN DE LAS ONCE

Te vas. Tú te vas mañana,
 y  yo escucharé un “adiós”,
que, aunque no definitivo,
me descubrirá el dolor.

¿Qué es, un cuerpo sin alma?
¿…Es feliz sin corazón?
Será triste la mañana;
mi mañana con tu adiós.

El tren que pasa a las once,
será un testigo ladrón
…No le contaré mi pena
¡Otras veces, ya pasó!

Pronto, esperaré de nuevo
el retorno de tu amor.
Mañana empieza la espera,
y al mismo tiempo el adiós

Cuando vuelvas, no lo olvides,
no lo olvides  ¡… Nooo! ¡Mi amor!
Traerás contigo mi alma,
con ella mi corazón.

Marcharon las golondrinas,
a un lugar mucho mejor.
Yo, esperando que regreses,
odiaré a ese tren ladrón.

 ALICANTE  25/08/2017

Mª Jesús Ortega Torres

jueves, 20 de julio de 2017

PERDER EL TIEMPO



PERDER EL TIEMPO
           

            Hay muchas veces en que el tiempo no se pierde. El tiempo se gana; siempre que lo sepamos dedicar a lo que debemos en su momento.
            Hoy, día 20 de Julio de 2017, aquí, en Alicante, estamos a 39º a la sombra (11 H.). Hay personas, que podrán  estar en traje de baño refrescándose, en las indistintas playas y calas que tenemos y según la zona, estarán más o menos cómodos por todo el litoral. Su tiempo y sus vacaciones se lo están permitiendo y no lo pierden. Ganan en descanso y en relax, y, al mismo tiempo, hacen nuevas amistades con su “clarita” en mano y garganta, trocando, por la acción de nuestro SOL, una tez blanca y deslavada por otra, de un color morenito y favorecedor.
            Yo, precisamente hoy… Hoy, estoy algo disgustada. Un retraso “burrocrático”, me tiene impelida a no poder moverme y estoy pendiente del “ring” de mi teléfono, aunque metafóricamente, se podría tratar del “ring de la vida”, en el que lucha: El bien contra el mal. El fuerte contra el débil. El inteligente contra quien lo es menos… (Y, sigue, y…, sigue)
            Muy rara vez se lucha “igual contra igual”.
¿Por qué?
            ¿Por qué no hay “dos cosas”, “…, dos algo”, “dos circunstancias”, “dos personalidades”, “dos brazos de igual fuerza”, “dos almas gemelas”, “dos prudentes o dos viperinas lenguas”, “dos actitudes a la par”, “dos bellezas o dos fealdades”, “dos inteligencias…”
Nada es igual a otra cosa. Todo y todos es distinto y somos distintos.
      Yo hoy que me he confesado enfadada, estoy pensando que, también hoy, tengo motivo de alegría porque estoy pensando en un sabio del que he leído su biografía, sus logros intelectuales, entrevistas…, y una frase de él, me ha motivado a copiarle y quisiera seguir al “dedillo” su ejemplo.
            En una entrevista que he encontrado en Internet nos dice:
“No me hace falta leer el “Quijote”, ya me lo sé”.
            Me ha parecido tan rotundo FRANCISCO RICO MANRIQUE (28/04/1942), tan maravillosa su capacidad, con todo lo que conlleva en horas y tiempo ¿perdido…? ¿ganado…?, de estrujar  y derivarse la Filosofía que portan siempre DON QUIJOTE y SANCHO, con todos sus múltiples  personajes. Esta entrevista nos sabe dar mucho para pensar y, cualquiera y tan solo una sola de sus frases, emociona y ¿cómo no? Yo: ¡Me he emocionado! Estoy contenta por esto, que puede cubrir mi impotencia ante hechos en mi propia vida cotidiana, porque frases y sobre todo ese “SENTIR la cultura por la cultura, que demuestra el profesor mil veces premiado D. Francisco Rico Manrique, nos hace falta a todos, y nos libera y nivela, ante otras circunstancias y hechos, que, por lo “surrealistas”, parecen pesadillas.
                 ¡Hay que rectificar! Todos lo tenemos que hacer.
Cuando han de rectificar otros con respecto a nosotros, hay que autosugestionarse:

“Despacio, que adónde tienes que llegar, /es a ti mismo”

Y así, parafraseando a Juan Ramón Jiménez con unos versos de sus “ETERNIDADES”, tratamos de evitarnos males mayores
            Otra frase emocionante en esta entrevista del 9/01/2016, que he leído del diario “El País” de Cataluña, por el milagro de Internet (otras comunidades también…), es la siguiente:
            “No necesito ser rico, tengo una pequeña fortuna propia, con la cual puedo permitirme todo lo que de veras me apetece. Por ejemplo, como decía Umberto Eco, tomar todos los taxis que me convenga”.
            Estos pensamientos libres, limpios, si queremos hasta ingenuos que actualmente me parecen: “SUPRAHUMANOS”, — no en vano estamos en la era de la codicia— son, creo yo, para recapacitar, para profundizar, para pensar. A mí, modestamente, me dan un alivio, y siempre, además, esperado, porque ¿podrían estos seres privilegiados, ser asesores en cualquier gobierno? ¿Querrían? ¿Se comprometerían? Así cesaría, la: Injusticia, ante tantas acciones y hechos. La burla ante quienes son o se presume más débiles, distintos o diferentes, desfavorecidos, marginados, olvidados…, porque no tienen voz, pero que SON: seres humanos que necesitan SER, y  ESTÁN y… ¿… ESTAMOS?, que son  y/o, SOMOS juzgados y ofendidos continuamente.
            Nuestros pequeños problemas, ante los grandes y diarios, de algunas personas que EXISTEN y pasan por nuestro lado, son minúsculos, pero también en los más afortunados se producen abusos. Los intentan. Retroceden. Se envalentonan. Van a seguir incordiando, y haciendo daño. Lo sentimos porque nos arañan, tanto nuestras mentes, como nuestra dignidad.
            ¡Me gustaría ser tan contundente como el profesor RICO!
No tendríamos, nadie, porqué vendernos. Todos tenemos o deberíamos tener, para taxis cuando nos convenga… (No necesitaríamos nada más que un  buen libro para el camino, _ y una botellita de agua fresquita, para paliar estos terribles calores_).
            Quiero citar a José Luis Sampedro cuando en una de sus entrevistas de la Sexta (T.V.), contaba la anécdota que refería Madariaga en su libro editado en 1930, “ESPAÑA”, y narrando la reacción de uno de los obreros en paro, al querer ser sobornado y comprar  su voto,  le tira, al intermediario,  los dos duros que le querían comprar  para el cacique que quería gobernar,  gritándole ¿a estómago vacío? y lanzándoselos a la cara: “¡En mi pobreza mando yo!”.
            ¡Maravilla de personas! Yo querría formar parte de ese gremio. Yo me apuntaría gustosa: Querría ser buena…, buena… ¡Hasta ahora, siempre lo he intentado!
           Todos, creo, querríamos gritar: “EN MI POBREZA MANDO YO”.

Documentación: Esta reflexión, sobre la figura de Francisco Rico Manrique, ha surgido por el interés de conocer un poco más, al director de la Tesis Doctoral de Fidel Sebastián Mediavilla, que consulté a colación de mi anterior trabajo sobre MATEO ALEMÁN DE ENERO (ALICANTE 14/07/17)

Ilustración de: "Zapatos fuertes para EL CAMINO"

ALICANTE 20/07/2017
Mª Jesús Ortega Torres
           

           


            

martes, 18 de julio de 2017

PREGUNTÉ Y PENSÉ




PREGUNTÉ Y PENSÉ

¡Qué bello está el MAR!
Por él, HORIZONTES yo puedo mirar.
…PUM, PUM
¿Deja entrar?
Al MAR le pregunto
¡Me ha de contestar!

Hay muchas gaviotas volando
¡Allá, lejos!

…Saludo. Mi mano las llama
¡Ya las veo venir!
¿Me subís?
¿Llevadme  allá,
al HORIZONTE?

Me miran, se marchan
¡…Me hacen desistir!

Yo, sigo mirando el azul HORIZONTE.
¡Cada vez, más cerca!  A él, llegaré
como hacemos todos: Nuestra única vez.
Y mientras… Descalza,
mis pies en las aguas,
pasean mojados, su inocente orilla.
Pregunté y pensé:
Despacio. No hay prisa.

¡No hay prisa!
¡Despacio…!
¡…No hay prisa!
¿Por qué…?


TORREVIEJA 16/07/2017
Mª Jesús Ortega Torres





sábado, 15 de julio de 2017




VIDAS ETERNAS.  Hoy…: MATEO ALEMÁN DE ENERO


“Donde  la fuerza oprime, la ley se quiebra”
       
            MATEO ALEMÁN DE ENERO

           
            Mateo Alemán de Enero nacido en Sevilla en 1547, y que falleció en Ciudad de México en 1614, fue un pensador, y escritor e investigador de la palabra y de nuestra lengua, que con su novela picaresca “Guzmán de Alfarache”, marcó una nueva forma literaria que se convirtió en clara fuente en la que bebieron, no solo sus coetáneos, sino que sirvió para definir y clasificar un estilo y una época con su: “toma de tierra”, ante una realidad, que se ha ido transmitiendo de generación en generación, ya que observamos por la experiencia, que el “ser”, en esencia, no cambia, y sí lo hacen: “tiempos y circunstancias”. Todos nosotros creemos vivir unos hechos que nos son “propios” y pasa que, por nuestra condición humana (¿genética?, ¿de imitación?, ¿evolucionante o involucionante…?), se nos  han transmitido, como “calcados”, a pesar de los siglos transcurridos.
            El carácter misantrópico de Mateo Alemán, queda reflejado en su “Guzmán de Alfarache”, porque imbuido en su pesimismo, ve la continua caída del hombre  que aunque trata de enmendarse no lo consigue. Esa lucha interna por sobrevivir a una adversidad,  no lo ayuda, sino antes al contrario, le va hundiendo hasta lograr destruirle pues adquiriere unas experiencias, que le hacen más sagaz en cuanto a sus propias maldades.
            En nuestro autor, se ve reflejada su propia adversidad. La muerte de su padre no le permite licenciarse, y sus estudios en Humanidades y Medicina, se finalizan de modo forzoso,  ante la precaria economía familiar y sin la titulación pertinente. Durante toda su vida  estuvo endeudado, y obligado, muy a su pesar, visita, como preso, la cárcel en diversas ocasiones. Con el propio horror en su misma piel, sus conocimientos humanísticos y el horror percibido en otros, que tiene que soportar, cuando ejerce de juez visitador, en las minas de mercurio de Almadén, y que deja como testimonio en su “Informe secreto”, denuncia hasta dónde es capaz de llegar una mente humana, que, embrutecida o enferma, abusa de su “poder”, y hace auténticas vilezas sobre personas a quienes cree inferiores: los esclavos y los forzados, que hasta entonces y en aquél tiempo se seguían haciendo.
            Mateo Alemán de Enero, publica su más famosa obra, “GUZMÁN DE ALFARACHE”, en dos volúmenes o partes, siendo la primera parte publicada en el año 1599 en Madrid y la segunda parte en el año 1604 en Lisboa. Él se fija en la puntuación. No la deja en manos del “corrector de la imprenta” o para el gusto del “cajista”, y  además, no solo fonéticamente sigue puntualizando lo que piensa…, lo hace filosóficamente, y lo hace, dando todo el sentido que la fuerza de una palabra puede tener como continente y contenido de una idea, consciente de que, esta, la idea, es el contenido de un sentimiento humano que es el producto o resultado de querer ejercer las mejores, por antonomasia, prerrogativas del “SER”: su LIBERTAD, su DERECHO a la VERDAD, su RESPETO a sí mismo y a los demás por el buen trato como PERSONAS, porque al analizar su obra, se deduce su tendencia moralista.
            Con su “GUZMÁN DE ALFARACHE” y, preludiando a las demás novelas picarescas, marca un estilo literario y convierte en el SIGLO DE ORO, y por primera vez, una novela, la suya, en “best seller”, pues cuando no pudo más por los agravios sufridos de otros escritores que quisieron hacer suya una segunda parte (Juan Bautista del Rosso y Mateo Luxan), y se decide a escribir y publicar la segunda parte. Su novela se tradujo al italiano, alemán, francés, inglés  y al latín, siendo inspiradora para que D, MIGUEL de CERVANTES escribiera su “DON QUIJOTE DE LA MANCHA”.
            Mateo Alemán, dedicó su vida a pensar y con una lógica natural, quiso, en el país que sería el que le acogiera también para su última morada, Ciudad de México, escribir un “Tratado sobre Ortografía” en el que hace hincapié, de la importancia de la puntuación en los textos.
            Con este autor y por su obra “El Guzmán de Alfarache”, conocemos el oportunismo que entre los escritores había, al querer adjudicarse como suyas, las ideas de los otros, que, estando mejor preparados para la escritura y siendo más creativos e inspirados, a veces, tenían que ver, como sus “colegas”, les arrebataban sus ideas que, por cuestiones crematísticas, no habían podido legalizar.
            Esta breve semblanza la debo terminar con otro pensamiento de este autor que, en, y desde su experiencia nos dice:

“Todos vivimos en asechanza los unos de los otros, como el gato para el ratón y la araña para la culebra”


Fuentes en:
                    Sentencias tomadas de los Calendarios: “Mirga” y “Sagrado Corazón”
                    Tesis doctoral de Fidel Sebastián Mediavilla, dirigida por Francisco Rico Manrique sobre:
                                                    “La puntuación en el Siglo de Oro”
                     Programa de Literatura Española (Departamento de Filología Española el  15/09/2000)).
                                                                 
Y
                     Wikipedia

 Imagen gráfica tomada de Internet (Ley de correspondencia).

ALICANTE 14/07/2017
Mª Jesús Ortega Torres





domingo, 2 de julio de 2017

ESPERA (...Divagaciones, disquisiciones)




ESPERA
(…Divagaciones, disquisiciones)

            Hay diez minutos que se convierten en dos horas por el arte de la espera. Sí, esperar es un arte, porque se puede transmitir y después de haberla hecho protagonista, se puede derivar como:
 “Alegría” —las menos veces—,
 “Odio” —tampoco es para tanto—,
“Resignación”— las más de las veces—,
“Venganza”: ¿Por qué?

            Yo hoy, en esta mi espera de hoy, me vengo. Me “vengo” de las palabras que no me dijiste, y que aunque pudiste haberlas dicho, quedaron en un fondo: En el tuyo o en el mío. En el mío o en el tuyo…: Congeladas. Añoradas. Deseadas. Ilusionadas. Anheladas, pero, sobre todo: ¡AMADAS…!
            Sí, porque esas tus palabras, de esa espera, que el sagaz tiempo, pudo prolongar, después de los segundos,  minutos y horas, a días, a semanas, meses y a años, después de eso y sin haber perdido la esperanza, seguimos luchando con la misma o mayor ilusión de nuestra alma, recordando voces en verso o prosa que te identifican. También miradas claras. Tacto suave, mas, no etéreo y aromas de acacias o madreselvas floridas y salvajes, no contaminadas.
           
            ¿Qué es una espera, si no una risa loca?
            ¿Qué es una espera, si no una o más lágrimas?
            ¿Qué es una espera si no hay en ella un sueño?

Creo que sin esto, la espera, no sería nada.
No existiría el tiempo, la risa, las  lágrimas.
Tampoco la alegría, la resignación ni el odio y la venganza.
           
            Qué  pena que la espera sea tan prolífica, pero tan poco astuta y tan vana. Que viva solo de sueños, de recuerdos. De batallas por hacer y de la nada.
            Qué felicidad, pensar en cuando acabe. Qué felicidad pensar  en cuando acaba. Si no hay muerte, hay un destino, que colma y llena de anhelos sus batallas.
¿Cuándo llega?

¿Qué ha de llegar en la espera?
¿Lo sabemos?
¿Por qué evitar sorpresas?
¿Presentimos?
¡No perdamos más el tiempo…!

¡Adiós! ¡Adiós…! ¡Solo me queda pensar!

ALICANTE 1/07/2017
Mª Jesús Ortega Torres




domingo, 25 de junio de 2017

HABLAR Y ESCRIBIR (Desde el día de San JUAN)



HABLAR Y ESCRIBIR
(Desde el día de San JUAN)


“Hasta en la cabeza del hombre
más inteligente
hay un rincón para la estupidez”.

              ARISTÓTELES

         Aprovechar espacios en blanco para verter pensamientos, criterios, versos. Lo que nunca dijiste, lo que llevas dentro… Y esto con palabras, que si son muy dulces: Nos alegrarán. Otras, ayudarnos querrán y lo lograrán. ¿Qué son las palabras?: Unos fonemas mágicos. Si son escritas: Unos signos mágicos qué...
¡Nos hacen temblar! Reír o llorar. No nos dejan tregua ni nos dan descanso, pues trazamos metas que al hablar se van, pero si escribimos en el papel blanco, limpio…, no, no se escapan y se quedarán. Después —tal vez, quizá—…: Las podremos volver a escuchar. Pues si releemos, la magia prosigue. Si algo no retuviste, si algo se escapó, otra vez lo puedes volver a encontrar. Las palabras, escritas, en un papel que se puede coger al azar, las prevés con tiempo, piensas lo que escribes y allí quedarán, fijo en el papel, que lees y  relees: Tu pensamiento o pensamientos, que también  otros podrán leer.
         Nos trazamos metas que al hablar se van, mas si escritas quedan, no las manda el viento a un bosque encantado y nuestras palabras no se mezclarán con cantos de pájaros, tigres, ni con duendes…, tampoco con hadas, ni con escobazos de brujas, y nunca ¡Jamás! las secuestrarán, pues se perderían y no volverían de selvas que atrapan: Muerte, vida, muchas ilusiones y  son las palabras que un ECO lejano, suelta en su final.
         Sandeces se dicen… Se escuchan sin fin y también escritas podríamos leer, luego, comentar; después: desdecir. Quien el tiempo pierde, sabe que un tesoro; sin espacio hecho, ya no volverá, y a veces reímos ¡Hacerlo es muy sano! Mas sandez, o insulto que van de la mano, no apetece nunca volver a leer, ni copiar jamás. Por eso, hoy que es día santo, santo de San Juan, tiramos al fuego, caducas ideas, vanos pensamientos, tristes vilipendios. Pedimos pensar, antes de escribir. También cuando hablemos, pues siempre se hará, después de pensar.
         El sabio ARISTÓTELES, nos lo encomendó y así en mentes sabias no habrá más error.

Referencias:
Fotografía ilustrativa tomada de INTERNET (Selvas)
Citas de ARISTÓTELES en los calendarios "MIRGA" y "TACO DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS"

         TORREVIEJA 24/06/2017

         Mª Jesús Ortega Torres