domingo, 7 de septiembre de 2014

SOLEDAD




 SOLEDAD


(Hojas de ensayo)


“Las estirpes condenadas a cien años
de soledad no tenían una segunda
oportunidad sobre la tierra”
   “Cien  años de soledad”
Gabriel García Márquez


         Al sentirse solo-sola de modo individual, se le llama “soledad”. Cuando esto sucede, no nos encontramos bien, siendo pocas las personas que se sienten bien, cuando están solas. A estas personas que se sienten bien cuando están solas, se las califica como “raras”, ya que el ser humano es sociable por naturaleza, y lo “normal”, sería que se sintiera bien entre su familia y entre sus amigos y entorno… Sin embargo, una cosa es “estar solo” y otra “sentirse solo”. No es cuestión de matices: en los dos casos, es un estado que nos va a marcar, por nuestra personalidad, por nuestro ánimo o actitud…, por nuestra voluntad.
         Si se elige estar solo-sola, porque no te sientes así, porque no te sientes incómod@, ni mal, sino, antes al contrario, te encuentras a gusto disfrutando de tus silencios, de tu paz…, el que  los demás encuentren en ello una rareza, no te debe importar, pues, condición humana, es, generalmente reprobar la actitud de los demás, y quedarnos tan tranquilos. Es posible que estas personas a las  que les gusta estar solas y no sienten la soledad, disfruten mucho más de la compañía de los demás, cuando se presente el caso, en reuniones, fiestas, tertulias etc. etc., porque el no sentirse solo, aunque no se tenga a nadie alrededor, lo da, sobre todo, el conectar consigo mism@, y si se conecta bien, es más fácil estar bien con los demás. Este mundo es muy diverso, y hay muchas circunstancias atenuantes, que impiden las conexiones o lazos que nos permitan relacionarnos, y que con solo nuestra voluntad, lo podamos realizar…, porque “los otros”, forman la otra parte de la comunicación, y no siempre estamos de acuerdo con ellos, con los que nos han tocado en nuestro entorno, familiar o social…
         Actualmente, la forma de relacionarnos, es muy distinta a la que se tenía no hace muchos años, antes de instaurarse el uso de los ordenadores y es ahora, con su uso,  un hábito adquirido pertenecer a unas redes sociales, que según estadísticas vertidas por sociólogos, aumentan las depresiones, las envidias  y  los complejos de inferioridad, si en tu participación, tienes menos éxito, que familiares, amig@s y conocid@s, ya que eso se puede comprobar fácilmente. Se apunta, también, en el mismo artículo “Un mundo de cuñados” de Javier Calvo, (Revista de verano “S Moda” de ”El País”), que cuanto más activos seamos en estas redes sociales, menos depresión y envidia se sentirá (entiéndase entre quienes participan en ellas).
         Si solo se tiene esta forma de relacionarnos, que hay que reconocer, puede ser muy enriquecedora y también puede constituir un “escaparate” de tus actitudes, tu empresa o lo que queramos…, pero,  además de crear una mayor o menor dependencia, según sean esas personas, no es suficiente para la amistad, porque el ordenador te aísla y puede ser engañoso, ya que no puedes apreciar de un modo real a tus interlocutor@s, que siempre te van a mostrar su lado bueno, e inclusive, y con frecuencia, una imagen física mejorada o distinta de su persona.
         Para much@s, la soledad, con su silencio, es muy necesaria, porque los demás les distraen de su vida interior, de sus reflexiones, más o menos trascendentes, pero suyas y que necesitan hacer por ellos, para ellos e irradiarlas a quienes  quieran o aprecien. Cuando este recogimiento se hace con mucha frecuencia, se suele decir que la persona es introvertida. A veces se llega a esa introversión por una simple reflexión, que puede parecer poco lógica, pero que la experiencia de cada cual va a determinar, y se dice, simplemente: “Estoy sol@, porque a mis años…, no permito que nadie me aguante, pero yo, no tengo porqué aguantar a los demás”. Se puede pensar que es poco lógica esta determinación, si admitimos que somos seres sociables y necesitados unos de otros, pero pasa y pasará por nuestra condición dual.
         A veces se te echa tanta tierra, que temes, que la próxima vez, te dejen cieg@… Ésta sería una soledad por hastío y temor, algo distante del pensamiento de GHANDI que nos dice: “Únicamente conoce el encanto de la soledad quien la ha elegido libremente”. Estar sol@ por el hastío de los demás o hacia los demás, debe ser muy triste.
          Si por el contrario, se comunica y manifiesta pensamientos, sentimientos, opiniones…, necesitando, poco del aislamiento y, mucho, estar con los demás, hemos dado con una persona extrovertida, que nos puede resultar, simpática, envolvente y capaz de  invadir cualquier espacio. Suelen ser algo  volubles y no tienen, casi nunca, un amig@ de verdad, porque lo  son “tod@s”, y les es imposible o al menos muy difícil, elegir a uno sin traicionarle con los que también son “sus muy amig@s”.
         Creo que la soledad no se suele forjar sola, tiene con sus sinónimos y la personalidad de quien la sienta o padezca, su razón de ser y sus efectos más o menos nocivos, para quienes toque con sus largos dedos…, que no serían rosados, como los de la aurora que cantó Homero, sino, más bien grises o negros, según la intensidad del “roce”.
         En varios diccionarios, a mi alcance, he buscado los sinónimos de soledad y en todos ellos he encontrado las mismas respuestas: Aislamiento, abandono, retiro, incomunicación, separación, desamparo, encierro, clausura, destierro…
         También sus consecuencias vienen dadas como sinónimos: Melancolía, nostalgia, añoranza, tristeza…
         Yo he empezado estas breves “hojas de ensayo”, con una cita del libro de Gabriel García Márquez “Cien años de soledad”. Son las últimas palabras de este libro, que no quiero dejar de repetir, porque me parecen concluyentes y que me hacen añadir, como sinónimo de soledad, la palabra y sentimiento: “olvido”.
         García Márquez pone fin a su novela diciéndonos:

“Las estirpes condenadas a cien años de soledad
no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra”

         Pienso que cien años son pocos, comparados con los cuatro mil quinientos setenta millones de años del origen de la tierra, y los cuatro millones de años en que un hombre se puso de pié sobre la tierra, pero supera la media de vida, en nuestro globo de un hombre, y los hombres son los forjadores de estirpes, que pueden seguir existiendo o terminar. Al querer releer esta novela, en el momento en que estoy meditando sobre la soledad, me doy cuenta de tanto olvido de los otros, irremediable de paliar e inalcanzable para nuestras manos, pero no para nuestro corazón, porque si conocemos la ignorancia por los personajes que ha regurgitado  García Márquez, también la pobreza, el engaño, la superstición, la traición, y comparamos estos personajes, con la actualidad, que por otra parte no es tan lejana a ellos, vemos que siguen existiendo porque conviene a unos pocos que lo quieren dominar todo, y que esos pocos han existido siempre y por desgracia, seguirán existiendo.
         Creo que la soledad es de los olvidados, porque no conviene que se sepa que existen, que existimos…, porque todos quienes no tenemos “poder”, somos los olvidados que aunque gocemos actualmente, de óptimas circunstancias, si no conseguimos una mayor equidad y nos hacemos, todos, responsables de ella, seremos olvidados, porque la tierra, a la que conocemos bien, sigue dando vueltas y vueltas, y en una de ellas, nos tocará ese cambio y será porque no nos implicamos y responsabilizamos, lo suficiente, quienes estamos “mejor” ahora, en atender a los muy olvidados de hoy. Para asumir esta responsabilidad, hay que tener mayor concienciación de la que tenemos, o hasta ahora practicamos y que, con poca perspectiva de futuro, nos han inculcado, porque la tierra es de todos…, y todos, tenemos derecho a una vida aceptable.
          Seguimos, ahora, el camino que nos marcan personas con apariencia de sabias, pero que no saben cómo cuidar lo esencial, que solo se podría lograr, volcando, todos los esfuerzos posibles, a la consecución de un mayor equilibrio y una mayor ayuda, que para muchos de nosotros son segundas palabras importantes  después de la mágica palabra “amor”.


Referencias:

Cita de Gabriel García Márquez de su libro “Cien años de soledad”
“Un mundo de cuñados” de Javier Calvo en la Revista “S Moda” del 23 de Agosto de 2014 (Diario “El País).
Diccionarios: Vox, Cúspide, Wikipedia.
Cita de Gandhi del calendario “El taco del Sagrado Corazón”

Santurde de Rioja 5/09/2014
Mª Jesús Ortega Torres



        


        

martes, 2 de septiembre de 2014

AMAPOLAS








 AMAPOLAS

Las amapolas, son tan bonitas…
¡parecen rosas!
mas no son rosas…, son, amapolas.

Las amapolas, son tan bonitas…
¡crecen en trigo!
mas no son trigo…, son, amapolas.

Pétalos rojos y tallo esbelto
que mueve el viento, que las cimbrea…
y por él mueren, sin un lamento,
y yo diría que con contento…

Las amapolas, tiernas, alegres…
reciben siempre el beso dorado
de un sol vibrante, que desde arriba,
hace que crezcan, bellas, hermosas,
tan ruborosas…, ¡las amapolas!

Santurde de Rioja 10/05/2014
Mª Jesús Ortega Torres

viernes, 15 de agosto de 2014

CRÓNICCA DE LAS FIESTAS PATRONALES DE SANTO DOMINGO DE LA CALZADA






CRÓNICA DE LAS  FIESTAS PATRONALES DE
SANTO DOMINGO DE LA CALZADA
(LA RIOJA)


         Con  algo de retraso, salen estas crónicas, mías, sobre unas fiestas solemnes, dignas de la atención de cualquiera, que se  precie de gustar de las tradiciones y cultura de nuestra tierra. España es tan variada en cada una de sus regiones, que parece una España distinta, nada más cruzar las líneas que separan unas autonomías de otras…, pero no, es la misma España, rica, culta y que tiene el poder de sorprender. Nos gusta conocerla, porque su conocimiento nos cautiva y enriquece más y más.
         Santo Domingo de la Calzada, es una ciudad de La Rioja, situada en su parte oeste. Es una ciudad, limpia, luminosa, acogedora…, en cuyas fiestas patronales, se recuerda a su fundador: Domingo (1019-1109), hombre pequeño de estatura, pero grande en trabajos y prodigiosos hechos, que le llevaron a alcanzar la categoría de “SANTO”.
         Con una pequeña azada, y su esfuerzo sobrenatural, transformó un bosque de encinas (bosque Ayuela), en una calzada, que sería parte del camino francés a Santiago; construyó un puente sobre el río “Oja”, y, antes de morir dejó terminado un Hospital para peregrinos, y una Iglesia, como primeras obras que cimentarían la ciudad en que se iría convirtiendo, con la adición progresiva de barrios alrededor de la primera calzada.
         Ciudad de acogida de peregrinos, hacia el camino de Santiago, rica y próspera, sigue recordando a su fundador, con respeto, y, haciendo de su recuerdo una festividad, que atrae por la veracidad de la devoción de los calceatenses, su ambientación en  la rememoración de los milagros del santo y también su aire festivo, con su color y su alegría.
        
Estamos en la fiesta…
         Con la dulzaina y el tamboril, el pasado día 25 de abril, se empezaron a elegir a las jóvenes solteras, y que marcándoles el rostro, con una pluma de ave teñida de azul, participarán en la fiesta, vestidas de  blanco, a diferencia de las “prioras” que participarán el primer día vestidas, cestaño incluido, de negro. Antes del amanecer del primer día de Mayo, un hombre recorrerá, al amanecer y al anochecer, el casco viejo, tocando un tambor. Esto recuerda las “vueltas del santo”, porque Domingo recorría la calzada buscando peregrinos enfermos para acercarlos al hospital. Se distribuyen unos pequeños panes, “molletes”, hechos sin levadura, con la imagen del santo. No se comen. Se guardan en un lugar determinado de las casas y de algún modo se creé que es algo bueno.

Día 10/05/2014
         Suenan cohetes: pólvora y ruido… ¡ojo que puede hacer daño! Mañaqueria por doquier, aire jovial y dinámico. Bueyes, que se sacrificarán para el condumio, cubiertos con ramas de encina, forman parte de la comitiva que sale por la mañana y se canta:
       “Iremos a casa del Prior,
         a que nos de de beber.
         Con aquella barrita blanca,
         ¡que buena nos va a saber!”
         Nos facilita la letra de la cancioncilla, una señora mayor a la que preguntamos. Todos, en Santo Domingo de la Calzada, se saben las letras de sus cantares y los cantan a la par de quienes desfilan detrás de los bueyes.
 Se sale del Convento de San Francisco y siguiendo la Travesía de la Cruz, se llega a la Catedral. Se pasa, antes,  por las casas de los cofrades y los priores, y las prioras, que, todas de negro, portando un pan, salen, en comitiva, con los demás.
         En la puerta de la Catedral es donde se despoja a los bueyes de las ramas de encina y colocamos, cada uno, la respectiva ramita, que hemos quitado al buey, encima de la tumba del santo. Según la tradición,  después del desfile de las prioras y desde la plaza de la cofradía del santo, se reparte pan, vino y morcilla de cebolla.
        
Día 11 de Mayo de 2014

         Se celebra la procesión de las doncellas, que anteriormente habían  sido elegidas. Caminan en doble fila y el cestaño blanco que guarda un pan y el vestido, largo y blanco, van cubiertos con un tul, que atenúa en algo su identidad, ya que vela sus rostros. Desfilan solemnes y silenciosas y simbolizan a las jóvenes que ayudaban a Domingo a dar comida a los peregrinos que la necesitaban.
         A la par, marchan carneros cubiertos de ramas de encina y que guiados por los agricultores y ganaderos, harán un recorrido al son de tamboriles, dulzainas y una banda que tocará temas locales y tradicionales, que unos jóvenes danzantes bailarán, incansables, durante todo el recorrido. La lluvia ha retrasado un poco la salida de la comitiva, pero a pesar de los charcos, danzarán  sin descanso.
         Por la tarde vemos la “Procesión de la Rueda”. Es una alegoría a uno de los milagros del santo, que resucitó a un peregrino, cuando la rueda de un carro se salió y le dio en la cabeza, dejándole muerto en el acto.
         Partiendo desde la Congregación “Hijos del Corazón de María”, sale un trono formado por una rueda horizontal que sostiene a otra vertical, adornada con molletes, naranjas, roscos de diversos colores y tamaños, que cuelgan de la rueda y que cuando es movido  el trono, con mayor intensidad, se van soltando, para alegría de quien las alcanza. La comitiva marcha por el casco viejo y acompañan unos “Gigantes y Cabezudos”, que bailarán, haciendo parar, unos instantes, la procesión y siendo ocasión para el movimiento de la rueda. Desde los balcones, llenos de calceatenses, extendidas las banderas de La Rioja, cuyos colores, recuerdan los campos con las vides, tan características, que la enriquecen y distinguen.

Día 12 de Mayo de 2014

         En este día se conmemora la muerte de Domingo. Los calceatenses y cientos de turistas, son testigos y partícipes de una “Misa Solemne”. Seguirá la procesión con el Santo y un almuerzo en recuerdo de que Domingo quería, que a los peregrinos no les faltase de nada.

Día 13 de Mayo de 2014

         Se elegirán unos nuevos priores y una nueva cofradía. El nuevo Prior, según costumbre, obsequiará con pan, vino y queso a todos.
         El “Entierro de la “Cuba”, que simboliza el fin de las alegrías de las fiestas y que tiene lugar dos días después, pondrá fin a estas fiestas patronales. Habrán a continuación dos romerías  y en Septiembre se celebran las fiestas de “Gracias” y las de San Jerónimo Hermosilla, además de ser muy exitosos los mercadillos, entre los que destaca el mercadillo “Medieval”.
 
         Además de visitar, este año Santo Domingo en fiestas, he recopilado datos de algún calceatense, y de la “Guía Turística  de Santo Domingo de la Calzada”, escrita por Eduardo Azofra Agustín, que recomiendo para todo aquél que deseé tener mayor conocimiento de esta ciudad histórica.
(Las fotografías son instantáneas de estos momentos  festivos)

Santurde de Rioja 14/08/14
Mª Jesús Ortega Torres



lunes, 28 de julio de 2014

MALOS TRATOS




MALOS TRATOS

 (Hojas de ensayo)

       Maltratar es actuar con violencia física o psíquica, también es actuar con las dos clases de violencia a la vez, contra una persona a la que se creé más débil e indefensa. La persona indefensa, es víctima involuntaria del maltratador,  y si persiste el maltrato y sigue a su lado, es de algún modo culpable, ya que hoy en día, - en España-, llamando al teléfono habilitado para ello, 900 200 999, se terminan los malos tratos, con la buena voluntad de que así sea y se decida, que en ese momento se empiece una nueva vida, aunque como es de suponer, no es tarea fácil. Reconstruir una vida es  una labor muy difícil.
         El maltrato puede ser hacia cualquier persona: hombre o mujer, anciano o niño y se diferencia de la violencia de género porque éste tipo de violencia, es ejercida a cualquier persona, sobre la base de su sexo o género que impacta, de manera negativa, a su identidad y bienestar  social. Por el maltrato, se llega a la violencia de género, siendo la mujer, la más afectada, aunque también hay violencia de género hacia  el hombre.
         El maltrato es una forma de mala educación. Una persona educada “sabe estar”, y en todo momento, sabrá dirigir la  situación sin herir al otro o a la otra y así solucionar las cuestiones, pero además de una buena educación, entran  otros factores que van a anular la educación.
         Desarrollar cada uno de ellos, por separado de lo que además de una falta de educación, no digamos de delicadeza, puede llevar a un maltrato, daría lugar a otros temas. Hesse decía que el ser humano es una cebolla de muchas capas, y es cierto porque somos muy complejos, dentro de nuestra simplicidad, y cambian las circunstancias y con ellas todos nosotros lo hacemos.
         El diálogo es un pilar importante en el intento de la reconstrucción de una pareja, una familia, unos hermanos, unos estudiantes, unos empleados… Con el diálogo entre las dos partes, solos, o con un mediador, a veces se produce el efecto deseado y se vuelve a la normalidad, depende, claro, de si la parte maltratadora, no tiene ya viciado su comportamiento, por problemas de personalidad, que pueden ser de muy variada índole y que van desde un complejo que se puede corregir con entrenamientos adecuados, drogas y hasta una psicopatología que también se puede curar. Lamentablemente, quien es difícil de curar es la persona que es psicópata, ya que ésta, no tiene conciencia del mal. Su “ego”, está trastornado, y con unas  obsesiones distorsionadas y continuas, que  le impiden ver que está obrando mal, y que está, con su comportamiento, produciendo  la infelicidad en su entorno y en la sociedad…
         Desde la perspectiva de espectadora, la figura del maltratador, aparece como “dominante” y la figura de la persona maltratada aparece como “sumisa”. Es una relación parecida a un sado-masoquismo, pero no lo es, porque, la persona maltratada, no disfruta con ese poderío maltratador, que la tiene acobardada, asustada, y como maniatada, porque, sin causa visible, le cuesta moverse para terminar con la situación agobiante  que no la puede hacer feliz, solo a veces, pasa como en las personas que son secuestradas, y acusan, también, el “síndrome de Estocolmo”…, los secuestrados se ponen del lado del secuestrador…, la persona maltratada se pone del lado de su verdugo. Otras veces se acostumbra.
         El hecho de los maltratos, que va contra la razón, la paz, la familia, la sociedad y que hace desgraciados a tanta gente y que produce tanta muerte y desequilibrio, se hereda, porque en las familias en donde ha habido uno de los progenitores, como maltratador, los hijos o algún hijo, han aprehendido la actitud de su progenitor o progenitora y sigue el modelo en su propia familia, en su trabajo, en  la sociedad…, y no es una actitud privativa de las  clases humildes. Las clases sociales más privilegiadas, también los sufren y es  la suficiencia quien se pone del lado del maltrato: “por mí no te falta de nada”, “todo me lo debes a mí”. Esta especie de maltrato por un exceso de suficiencia, rebaja a la otra persona, y le hace  sentir muy mal.
         La fuerza, es una de las características que distingue al hombre de la mujer, y en la relación de pareja y de familia, la suele usar desde tiempos arcaicos. Yo recuerdo en mi infancia aquellas viñetas de trogloditas en las que el varón, después de haberle asestado un buen garrotazo a la fémina, la arrastraba del cabello hacia  la choza o cueva, eso sí, con una mano el pelo…, con la otra mano, seguía empuñando el garrote. En la mujer no es la fuerza lo más característico; sí la ironía y el sarcasmo, el sacar trapos viejos a relucir, por su memoria sin igual a la que ayuda el rencor, son sus armas favoritas.
         En el ser humano, el sentido de la posesión está igualmente distribuido en hombres que en mujeres. Hacer solo “nuestro” al hombre elegido o soñado, es  la ilusión de toda mujer,  e igualmente pasa con el hombre. Él siente como suya a la mujer que ha elegido, lo que ocurre es que en muchos hombres se da la circunstancia de desear a varias mujeres a la vez y su deseo por las otras es más fuerte que  la posesión por una. Lo que es evidente, es que cuando se acaba el deseo por la que tiene, por la suya, el varón que no tiene la propiedad o la gracia de la resignación, puede convertir su hogar en un  infierno y si por circunstancias no se puede dar la separación esa unión es infeliz. En el menoscabo del deseo, se da mucho el mal trato, tanto en una parte como en otra de la pareja. Si hay otra persona de más interés, puede venir o el menosprecio o  el disimulo, dos factores que deterioran la relación de pareja.
         La falta de deseo puede venir de una decepción…, la otra persona, no es como creíamos, nos ha defraudado…, se va la ilusión. El amor se va.
         También la costumbre, el hastío que produce la monotonía, son factores coadyuvantes que deterioran cualquier relación, pero no deberían ser causa de maltrato. Tocar el timbre, dar la señal de alerta, cuando se detecta, es un primer paso, luego viene la solución que es, o bien un cambio a mejor o bien, seguir como se estaba, con lo que se toman determinaciones pero no se debe maltratar.
         Cuando el vínculo es muy fuerte o hay un gran enamoramiento por parte de uno de los dos, el reconocimiento de maltrato se hace difícil, y si es denunciado por familiares o amigos que presencian esos picos de desdén, menosprecio, o algún empujón o alguna bofetada en público, siempre sale el maltratado diciendo: “que no, que tienen otras cosas buenas, que ha sido ‘un pronto’,  ya se le pasará el enfado”, “es más bueno que el pan”.
         El amor nos puede dejar si bajamos nuestro habitual estatus, o nuestra economía sufre un quebranto. John Clarke dice que: “Cuando la pobreza entra por la puerta, el amor sale por la ventana”, y aunque no es siempre así, ya que a veces, esta tragedia, une a la familia y a la pareja, el mal humor de no tener lo necesario para vivir, de bajar en la escala social y creer sentir el menosprecio de los demás, hace sentir un menosprecio propio y a continuación el de la pareja.
         El impulso maltratador desde un complejo, que quiere demostrar al otro o a la otra su hegemonía y poder, es queriendo o  sin querer, humillante para la parte que recibe esa actitud de altivez, y que coloca a la parte comparada en situación inferior. También lo vemos en el ámbito cotidiano, cuando alguien quiere hacer uso de su estatus social o profesional y espeta: “¿sabe usted con quién está hablando…?
         Miles de páginas se podrían llenar, enumerando complejos, y son muchos de éstos, los que pueden afectar a una relación, a la  sociedad y en el medio en que nos desenvolvemos, y sabemos que, un complejo de inferioridad, también hace daño en una empresa, cuando quien lo padece, quiere dejar en evidencia a quienes tienen mayores conocimientos y se revela, haciendo  el trabajo más difícil y protestando por todo.
         En general, todos podemos maltratar a todos, pues si no guardamos el respeto debido a quien tenemos a nuestro lado o enfrente, le estamos maltratando y nuestros excesos, que vemos como naturales, pueden ser oprobios, que hacen daño a los demás; debemos considerar que los excesos de hoy día suelen ser, además del abuso de poder, los que se producen por las drogas, ya sean las que requieren un alto poder adquisitivo o como el vino, barato, de tetra-brick, pues todas, además de crear paraísos artificiales, que hacen que la caída sea más fuerte, tienen en común, el efecto y el despertar que puede ser con una agresión peligrosa Tanto las drogas de alto nivel adquisitivo, como las de bajo nivel, han separado a tantas familias, a tantas parejas y  han hecho tanto daño a cualquier sociedad, que en la sociología, que no es una ciencia  pasiva, los sociólogos estarán estudiando, donde fallamos todos: quienes no reflexionan y obran sin pensar y quienes reflexionan un poco y andan con pies de plomo, procurando no salirse de la raya legal, que marca la sociedad civilizada…
         Las estadísticas no engañan, hay muchas más mujeres que mueren en manos de sus parejas, la violencia de género, casi siempre tiene nombre de mujer. Cuando es un hombre la víctima, en muchas ocasiones, la mujer, con ayuda de sus propios hijos, da fin a una dura etapa de malos tratos y violencia, con lo que se puede sentir el grado de culpa del agresor maltratador.
         Si nos paramos un poco a pensar, no podemos comprender, como nos quedamos con lo malo, habiendo tanto bueno en la naturaleza y a nuestro alrededor y creemos que esa desesperación tiene cura, como todo en la vida, aunque no se puede ver nada bello, con la desesperación, antes bien, el individuo, la persona, lo ve todo negro y entra en enfados consigo mismo y con los demás… Esta clase de desesperación, se encuentra en la pareja, en la familia, en los trabajos…, en la sociedad  y aplicar la cura, es cosa de quienes creemos estar exentos o apercibidos de esa desesperanza. También el estado debía poner más medios y anticipándose a los hechos, ir por delante, como hacen los policías, cuando acorralan a sus delincuentes, porque una persona maltratadora es una persona delincuente.

Documentación: Tertulias personales, R.T.V.E., prensa, experiencia profesional.
                         Cita  de John Clarke del calendario “Mirga”



Torrevieja 26/07/2014

Mª Jesús Ortega Torres














lunes, 14 de julio de 2014

EMPATÍA




EMPATÍA


(Hojas de ensayo)


        Esta palabra, la empatía, es, como tantas otras, una palabra, derivada del griego y significa “emocionado”, siendo  la capacidad de ponerse en lugar del otro, para poder sentir lo que siente él. Es un modo de conocerle más, saber qué emoción le embarga y también averiguar sus razones para  reaccionar de una manera y no de otra.
        De vez en cuando pensamos: ¿hay mucha empatía?, ¿nos preocupamos de los demás hasta el extremo de ponernos en su lugar para saber sus emociones y sus sentimientos?, ¿nos transformamos en el otro o en la otra, para conocerle por curiosidad, para paliar sus necesidades o solucionar sus problemas? También nos podemos poner en el lugar del otro cuando le entregan un  premio o gana un maratón y no se ve problema aparente.
        Creo que en la vida que llevamos, de prisas y stress, y como nota dominante, el egoísmo natural algo aumentado por la falta de tiempo, son pocas las veces que nos paramos a pensar en el otro, mirando su ombligo, no el nuestro, que aunque termine por aburrirnos, nos lo miramos como si se tratara de un espejo en donde nuestra imagen tratamos  que salga perfecta o al menos favorecida.
        El involucrarnos sin quemarnos, como la mariposa inteligente ante la llama, es muy difícil; a veces, tenemos tanta curiosidad, que no podemos dejar de implicarnos demasiado, aunque lo ideal sería no la curiosidad, sino la decisión de sacar a alguien de su embrollo, siempre que conozcamos el problema, o bien por experiencia o bien por conocimientos adquiridos con estudios, lo cual nos hace válidos no para experimentar como si de un conejillo de indias se tratara, sino para ir directos, aunque sin hacer el problema nuestro, y así alcanzar el objetivo de ayudar, si fuera el caso.
        No es un juego la empatía, ya que tenemos unas circunstancias distintas, todas las personas y distintas son las reacciones, los modos de abordarlas y también, las conclusiones.
        Charles Chaplin, el magnífico actor dijo que: “Todos somos aficionados: en nuestra corta vida no tenemos  tiempo para otra cosa”. Que esto lo  dijera uno de los mejores actores habidos y por haber, nos da idea de su modestia, pero también si nos detenemos a meditar, en lo que su carrera de actor, escritor y músico fue, vemos la entrega de una vida a la sociedad que reía y lloraba con él, por él  y por sus personajes llenos de realidad y en los que brillaba  la empatía.
        Entre otros, son los científicos, médicos, enfermeras, escritores, maestros, periodistas,  actores…, quienes nos sorprenden  todos los días con su empatía hacia los demás y su entorno y que con su saber hacer nos comunican, tocando nuestras fibras y que con su gran poder de comunicación, nos hacen partícipes y pueden sensibilizarnos.
        En la primera célula social, que es la familia, una educación personalizada y empática por parte de los padres hacia los hijos,  y empática de éstos entre sí, mejoraría la convivencia desde la cuna hasta la adultez y también a la sociedad.
        El periodista y también, magnífico escritor Manuel Vicent, ha dicho: “El hombre es una breve aventura química sin sentido”. Me parece muy decepcionante, deprimente y frío este pensamiento de este articulista que leo con frecuencia, así, sacado de la hoja de un almanaque y sin el ropaje de su contexto… El ser humano solo, no puede saber de la bondad del otro, de su inteligencia, de su amor…  La empatía no puede caminar sola. El ser tampoco. Solos no tendríamos la posibilidad de dar, de transmitir todo el caudal de afectos y de conocimientos, que llevamos dentro, tampoco de recibir. También lo referente a nuestra parte negativa…
        De alguna manera lo hemos de volcar  en alguien; si nos lo quedásemos solo para nosotros, nos pesaría, y si se tratara de alguna rencilla, hasta nos ahogaría. Todos necesitamos a los demás, pero pocos tienen la valentía de expresarlo. El hombre “solo”, puede ser una breve aventura química sin sentido, pero en la célula familiar y en la sociedad, puede transmitir y  apoyar al otro…, ahí tendríamos a  la empatía.
        No podemos pasar por la vida sin demostrar que, no solo, somos unos millones de células más o menos coordinadas, que realizan un trabajo llamado función.
        Podemos tener empatía aunque no conozcamos en nuestra propia piel el problema del otro, o de un grupo de la sociedad. En realidad, todos somos iguales y distintos a la vez y esta dualidad que acompaña a todos los seres humanos, constituye la evocación del otro o de nosotros mismos y la empatía nos permite entrar y de algún modo administrar lo que ocurre al otro lado de nosotros, o bien a una persona, o bien a nuestro entorno.
        Antonio Muñoz Molina, en su novela de 1994, “El dueño del secreto”, nos hace partícipes de las desventuras y aventuras de un protagonista, estudiante de dieciocho años, en un Madrid, que, en plena dictadura franquista, lo recibe sin medios económicos, y por lo tanto pasando muchas necesidades. Leyendo  la novela, tenemos el sentimiento de “¡ay…, por nadie que pase”!, un sentimiento empático, porque el señor Muñoz Molina, nos sabe transmitir el clima en Madrid de  los años setenta del franquismo, en donde imperaba la ley del silencio… O andabas  con cuidado o te podía costar la libertad o la vida y esto nos hace pensar que el poder de unos pocos, podía más que el sentir de todos, exceptuando a los advenedizos al régimen. También nos hace pensar en nuestras propias vivencias.
        Yo recuerdo esas tensiones en mi época de estudiante de bachiller, y recuerdo a alguno de mis maestros, de izquierdas, que no se atrevían a contarnos en clase la realidad de la situación y abrirnos un poco los ojos…, se jugaban su plaza, el pan de su familia y  no era común que nos hablaran de política, por miedo a las represalias.
        En nuestro tiempo actual si pensáramos que podríamos ser más felices de lo que somos, siendo algo más empáticos con la situación de crisis y desespero que se vive, actuaríamos de modo menos egoísta…, no necesitaríamos quemarnos en la llama. Acercándonos un poco veríamos su luz, notaríamos su calor, y, sin cegarnos ni quemarnos, tranquilamente, podríamos adentrarnos en lo que nos cuesta admitir en general…, el sentimiento de quienes no pueden salir de su situación y no tienen a nadie para alentarles.
        La empatía es un proceso que comienza cuando nos damos cuenta que nos tenemos que implicar algo por los demás y si pudiera ser, solucionar cuestiones que no son nuestras pero que las “adoptamos” debido a que nos hemos sensibilizado y no hemos olvidado aquel dicho popular que dice: “Hoy por ti, mañana por mí”, en donde la palabra ayuda se sobreentiende.  
Quizás en mi pésimo latín, suenen mejor, pero significa lo mismo:
“Hodie fio tibi, cras mihi”.

Documentación: Definición en Wikipedia
                        Pensamientos de Charles Chaplin y  Manuel Vicent,  leídos en el calendario “Mirga”.
                         Referencias a  la novela “El dueño del secreto” de  Antonio Muñoz Molina.


Torrevieja 13 de Julio de 2014
Mª Jesús Ortega Torres